Al secretario de salud Celestino Manuel Alonso Álvarez le tocó bailar con la más fea en las comparecencias de la glosa del informe de gobierno, por la severa crisis en el sector que se refleja en la falta de medicamentos, materiales de curación, saturación en los servicios y negligencias médicas.
El mismo presidente de la Mesa Directiva, Jesús Romero López, le dio la bienvenida al Congreso con la exigencia de atender el abasto de medicamento, “que tanto afecta a la población oaxaqueña”.
El diputado priista Juan Antonio Vera Carrizal consideró propicia la ocasión para exhortar al funcionario de la administración estatal a que no disminuya su labor, “porque son muchas las necesidades que atender y son cada vez más las personas que requieren de una atención médica de calidad”.
Aunque no todos los legisladores fueron tan deferentes, el vicecoordinador de la fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Horacio Antonio Mendoza, aseveró que es evidente la crisis que sufre el sistema de salud de Oaxaca en la falta de medicamentos, insumos, equipamiento y la insensibilidad institucional para lograr acuerdos, que se traducen día a día en paro de labores en las diversas unidades médicas de la entidad.
Las dolencias
Además aportó otros datos: el 16 por ciento de la población no tiene acceso a los servicios de salud, lo que ubica a nuestra entidad como una de las diez peor calificadas en este rubro, de acuerdo al INEGI; ocupamos el séptimo lugar en obesidad en nuestro país, con un 39.5 por ciento; y Oaxaca es el cuarto estado con mayor índice de muertes por riesgo obstétrico, registrándose casi cincuenta muertes por cada cien mil nacimientos.
Y su ex compañera de bancada y ahora legisladora por Morena, Paola Gutiérrez Galindo, manifestó que es imperante que se brinden servicios de salud de calidad a todos los oaxaqueños.
Narró además que su madre falleció en un hospital en Huajuapan donde no hubo un médico internista para recibirla, “porque se enfermó del 30 de octubre al 1 de noviembre”.
“Ella falleció porque nunca llegó el médico interno y porque nunca llegó la ambulancia para poderla trasladar a un hospital que tuviera la calidad para brindarle ese tipo de servicio y conste que tenía yo en ese tiempo dinero en mano para poderla mover”.
De poco sirvió la explicación del secretario en torno a las comprar consolidadas, el déficit presupuestal, la nula contratación de personal, la oposición enarboló en su discurso el derecho humano a la salud de todos los oaxaqueños.
“Es indignante que en Oaxaca la gente muera por falta de atención médica, por falta de medicamentos, por falta de ambulancias y por falta de recursos materiales y humanos. Es inhumano pasar por la calle y mirar a la gente enferma en la banqueta esperando cama para ingresar al hospital civil, sin que tengan atención medica debido a la falta de equipo, medicamentos, y personal médico, entre otras cosas; es indignante ver a los familiares de los enfermos esperar en la calle padeciendo frio y lluvias”, dijo el también perredista Tomás Basaldú Gutiérrez.
Los únicos benévolos fueron los trabajadores de la secretaría que llegaron temprano para supuestamente bloquear la sede del Congreso ante su comparecencia del funcionario e inexplicablemente se marcharon, cuando aún Celestino Manuel Alonso Álvarez ni siquiera ingresaba al salón del pleno.
