“Entonces me di cuenta que la poesía podía expresar una realidad que es y que puede ser”, afirma Nadia López desde el otro lado de la línea telefónica. Su voz irradia frescura. Sus palabras trazan poco a poco su rostro.
“Siempre sentí mucha nostalgia por mi lugar de origen porque yo nací en la Mixteca, pero crecí en San Quintín, Baja California, pues mis padres constantemente migraban para trabajar en la pizca de tomates, de fresa, de pepino. Recuerdo que siempre hablaban de la Mixteca, de paisajes que yo no conocía, y entonces empecé a escribir todas esas cosas que ellos me contaron, lo que yo imaginaba que podía existir en ese lugar”.
Dos mundos
Nadia López, poeta y traductora oaxaqueña originaria de Tlaxiaco, recibió el Premio Lenguas Originarias Cenzontle 2017 con su poemario Tierra mojada/ Ñu’u vixo. “Me di cuenta que hablar en mixteco y en español eran dos mundos dentro de mí, y esos dos mundos los podía plasmar.”
-Perla Muñoz (PM): ¿Para ti qué significa la escritura? ¿Y hasta qué punto tu obra se vuelve un espejo de ti misma?
-Nadia López (NL): En este poemario, Tierra mojada, la médula es la mujer y la migración, que es algo que yo he vivido. El cuerpo de la mujer como una exploración, de futuros posibles, ya que en mi comunidad no se habla mucho del tema. En estos poemas me cuestionaba constantemente ¿quién era yo?, ¿dónde está mi centro? Y justo trato de responder un poco eso. La idea de saber quién eres cuando rompes un poco con la tradición, pues a mis 25 no estoy casada ni tengo hijos como la mayoría de las mujeres de mi comunidad; entonces, cómo mantienes ese ser que eres estando fuera de. Y encontré en la escritura un lugar fijo, pues toda mi vida fue un ir y venir de lugares. También la escritura como una exploración de mí misma. Escribo en mixteco para darle la dignidad que se merece. Es cierto que la generación de mis padres fue muy golpeada; por ejemplo, mi madre fue monolingüe hasta los 15 años. Nos contó del maltrato que vivió porque no hablaba español. Y por tal motivo mi madre nos enseñó, desde muy pequeños, a hablar español para llegar a tener una carrera. Quise aprender mixteco para entrar a ese mundo diferente, de un mundo hecho de mujeres, de mujeres mixtecas.
Nadia platica sobre el mayor obstáculo que se enfrenta como traductora del mixteco al español:
“Hay todo un simbolismo. Me parece que todas las lenguas originarias tienen una riqueza poética en sí misma. A veces no hay traducciones directas y hay que tratar de acercarse. Una palabra que se construya a partir de imágenes o metáforas.
“El bilingüismo es la posibilidad de crear desde dos mundos distintos. Cada lengua tiene una concepción diferente de ver la vida, de ver el mundo. Hay veces que mis escritos nacen en español y se quedan en español y hay veces que nacen en mixteco, pero para compartirlos, los traduzco al español. Tiene un poco que ver cómo nace esa idea en tu cabeza, hay veces que piensas en español, y a veces que piensas en mixteco. El proceso varía, tiene que ver mucho con las temáticas”.
El lector ideal
-PM: ¿Cómo sería tu lector ideal?
-NL: ¡Híjole! Creo que me gustaría mucho que fueran lectores que hablen mixteco porque se acercarían más al significado del poema. Las traducciones son difíciles. Por ejemplo, en español uno dice “Te amo”, pero en mixteco no existe esa palabra. Es un poco difícil porque nuestra lengua es de tradición oral, y muchos no leen ni escriben en la lengua. He tenido un público en donde la mayoría son mujeres entre los 25 y los 30. Normalmente hay más lectores en español y generalmente soy nueva en este escenario de las letras. Creo que mi primer libro es como lanzar una flecha que no sabes si va a llegar al blanco, pero uno lo hace con esperanza.
-PM: ¿Cuáles han sido tus poetas y escritores que te han acompañado en este camino literario?
-NL: Tengo poetas en lenguas originarias y poetas en español. En lenguas originarias son Natalia Toledo, Irma Pineda. Son las mujeres que más he leído y que me agrada su forma de ver la vida. En español: Álvaro Mutis, y pese a todo lo que se diga de Octavio Paz, me gustan mucho sus poemas “Árbol Adentro”. Rosario Castellanos, además de gustarme su obra, creo que ella escribió muchas cosas sobre romper la tradición de lo que significaba ser mujer en su tiempo.
Aún es de mañana. Imagino su sonrisa. Nadia López se despide. Su voz es reconfortante. Dice amistosamente: “Ojalá llames y podamos ir a tomar un café”.
