CIUDAD DE MÉXICO.- En el Pleno de la Cámara de Diputados, después de desechar las 101 reservas que formularon diputados de Oposición, la Cámara avaló y determinó enviar al Senado la minuta de la Ley de Seguridad Interior para su discusión.
Modificaron el orden del día para que hoy mismo se discuta la Ley de Seguridad Interior, con la cual se busca regular la actuación de las Fuerzas Armadas en el combate al crimen organizado.
La modificación del orden del día fue apoyada por los coordinadores de PRI, PVEM, PES y Panal, mientras que los del PAN, PRD y MC lo hicieron en contra.
Aunque el dictamen fue aprobado en lo general, con 248 votos a favor y 115 en contra, todos los artículos fueron reservados por partidos de Oposición.
Los legisladores que registraron reservas reclaman falta de claridad de las definiciones contenidas en la ley como la de "amenaza" y "seguridad nacional".
"Esta ley se hizo al vapor", reclamó en la primera reserva el diputado David García, del PRD, al decir en tribuna que el dictamen lo recibieron los legisladores apenas esta madrugada.
El dictamen permite que las fuerzas armadas participen en tareas de combate al crimen organizado cuando las autoridades civiles se vean rebasadas.
Establece que el Presidente de la República podrá, por sí o a petición de las legislaturas estatales o de los Gobernadores, ordenar la actuación de las fuerzas armadas en un territorio y tiempo determinados.
"Retroceso"
Lo anterior, señala la norma, se hará a través de una Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior, la cual debe ser sometida a la consideración del Consejo de Seguridad Nacional, notificada a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y a la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional y publicada en el Diario Oficial de la Federación.
La aprobación de la Ley es un retroceso para los derechos humanos en el País, lamentó Tania Reneaum, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México.
"Esta ley se ha apresurado, y los diputados y diputadas han aprobado un dictamen a pesar de las opiniones de expertos y del rechazo que hemos manifestado las organizaciones de la sociedad civil, poniendo en peligro la vigencia de los derechos humanos en México", sentenció.
"Esta aprobación es preocupante, no podemos permitir que se normalice la participación de las Fuerzas Armadas en labores policiales, pues llevamos décadas documentando las violaciones de derechos humanos que prevalecen bajo el uso sostenido de las Fuerzas Armadas".
