Rosario Castellanos (1925-1974) no sólo es una de las escritoras mexicanas más importantes, poeta y diplomática; fue, además, una apasionada mujer y madre. Un asomo íntimo a su vida durante su relación con Ricardo Guerra, el filósofo, dio pauta a que la cineasta Natalia Beristáin (Ciudad de México, 1981) quisiera contar la historia basada en esta relación de pareja.
Los adioses es la segunda película de la directora. Luego de No quiero dormir sola (2013). Al hablar sobre este filme que tiene guión de María René Prudencio y Javier Peñalosa, además de las actuaciones de Karina Gidi y Daniel Giménez Cacho, la cineasta comparte pormenores de la película, ganadora del Premio del Público a Largometraje de Ficción Mexicano, en la 15 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia.
-¿Tras revisar la obra de Rosario Castellanos, a partir de dónde decides abordar tu película?
-Fue un cúmulo de factores partiendo de un impulso original de mostrar la intimidad de una pareja en su casa. Una vez que comenzamos a hacer toda la investigación alrededor de Rosario, dicidimos cuál era el momento en el que ella y Ricardo pasaban más tiempo en la cotidianidad del hogar; eso marcó una temporalidad histórica.
"Comenzamos a construir una historia y muy pronto, en el proceso de guión, descubrimos que para poder entender con mayor cabalidad e intimidad lo que sucedía en esta casa, teníamos que mostrar cómo se conocieron y cómo fue ese primer enamoramiento, para que se viera de dónde vienen estos dos seres y entenderlos mejor en su cotidianidad".
-Una vez definidos estos vértices de temporalidad y jugar, a lo largo del filme con los tiempos, finalmente develas a una Rosario íntima, cercana. ¿Crees que esto le haga ahora tener más lectores?
-Es interesante que cada espectador pueda descubrir una Rosario suya, que es lo que yo hice: mostrar a la Rosario que intuí e imaginé. Para mí, una de las gratificaciones más grandes en cada presentación es que la gente me dice: "No la conocía, pero ahora la quiero leer. Eso me enrogullece porque es una pluma muy necesaria y vigente. Por otro lado, Rosario no escribió una autobiografía, pero su obra es tan autobiográfica que se muestra'..
-Los adioses no sólo es una película sobre Rosario Castellanos, digamos que la protagoniza la relación de pareja, ¿cómo lograste ese equilibrio entre los personajes para que no se comieran el uno al a otro?
-Por una casi obsesión de mi parte por contar una historia de dos, de una relación. Entonces, a partir de concoer cómo operan las relaciones, no quise caer en los blancos y negros, en el que uno fuera víctima y otro fuera victimario, aunque en las relaciones eso siempre va y viene. Así que ese fue un foco que tuve presente siempre, desde la escritura del guión, el trabajo con los actores, el proceso de filmación, y hasta la edición. Estoy contenta con el resultado.
-Cuéntame del proceso de investigación detrás de la película.
-Duró dos años. De entrada leímos toda su obra, que insisto, sin ser autobiográfica, la obra de Rosario sí está impregnada de ella totalmente. Es como si hicieras una radiografía, da mucha información sobre sí misma en sus narraciones, poiesía y cartas, también sobre su entorno y sus posturas política y social. Esa fue la base de todo.
"Entrevistamos a gente cercana a ambos, antes que nada a su hijo, Gabriel Guerra Castellanos, quien si bien no nos dio la entrevista sobre quiénes eran sus padres, nos dio el visto bueno para la película y eso fue importante. También entrevistamos a Samuel Gordon, quien estuvo con Rosario cuando fue embajadora en Israel, a Dolores Castro, una de las poetas del Grupo de los Ocho Poetas -al que pertenecía Rosario y quien fue gran amiga de ella en su juventud-, a Elena Poniatowska, a Juan Villoro -cuyo padre, Luis Villoro fue íntimo amigo de Ricardo Guerra-. Intentamos tener infomación de varios lados,para la escritura y creación de personajes".
-¿Cómo fue el trabajo con los actores?
-Tengo la mala costumbre de no poder avanzar el proceso de escritura si no tengo ya en mente a los actores y actrices con los que quiero trabajar. En el caso de Karina Gidi fue la primera que se me vino a la mente, trabajé con ella en mi primer cortometraje, es una actriz que admiro mucho. Sin guión la busqué; Karina -que venía curiosamente de hacer un monólogo inspirado en Rosario- me dijo que sí inmediatamente. Eso me permitió que sobre la propia esctirua fuera teniendo voz y voto".
"Como yo quería contar una historia de dos, busqué a su par y pensé en nadie más que no fuera Daniel Giménez Cacho. Las colaboraciones entre ellos y yo es de lo que más se me quedará impregnado; fue gozosa, ensayamos mucho, hicimos mucho trabajo actoral para lo que se puede hacer en cine: casi dos meses y medio de trabajo de mesa antes de empezar a filmar".
"Fue rico ver cómo ellos dos -que no sé por qué nunca habían trabajado juntos- se iban descubriendo, oliendo, entendiendo las capacidades del otro y retándose, pero siempre en la mente con una característica intríseca, la de ser abiertos a quien dirige".
-OaxacaCine cumple seis años como sala de exhibición independiente, Los adioses es el segundo filme mexicano en su cartelera de aniversario,¿qué te signfica esta función?
-Presentarla en Oaxaca me llena de alegría. OaxacaCine en sesis años han logrado algo importantíisimo con el público, eso manda una señal grande al resto del país, de que la gente consume cine mexicano. Este programa de exhibición nos hace saber que la gente está ávida de ver lo nuevo en la cinematografía nacional y mundial.
