Los habitantes de Saná empiezan a sufrir las consecuencias del endurecimiento del bloqueo impuesto por la coalición liderada por Arabia Saudita, que podría llevar a Yemen hacia "la mayor hambruna" de las últimas décadas, según la ONU.
Los residentes de la capital controlada por los rebeldes chiitas hutíes, agotados después de tres años de guerra civil, dos de ellos bajo bloqueo, temen que la situación empeore después de que Riad anunciara nuevas medidas como el cierre "temporal" de las fronteras aérea, marítima y terrestre de Yemen.
La ONU también se preocupa por la situación, y uno de sus altos responsable mencionó el miércoles el riesgo de que Yemen sufra "la mayor hambruna" de las últimas décadas si no se levanta el bloqueo.
El Consejo de Seguridad, reunido a puerta cerrada, alertó sobre "la situación humanitaria catastrófica" en el país y "la importancia de mantener todos los puertos y aeropuertos de Yemen en estado de funcionamiento".
En Saná, el taxista Said Kanaf critica a Arabia Saudí. "La situación ya era catastrófica y eso no le impidió imponernos un bloqueo total para que nos muramos de hambre", lamenta.
La coalición dirigida por Riad decidió aumentar el bloqueo en represalia por un fallido ataque con misil contra el aeropuerto de Riad el sábado, reivindicado por los rebeldes chiitas hutíes.
