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Oaxaqueños rompen récord... y tallas

Foto(s): Cortesía
Redacción

México es el país con mayor obesidad en América Latina, según un documento presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Oaxaca es el segundo estado con más obesidad en adultos y el primer lugar con obesidad infantil, según los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO).


Siete de cada diez oaxaqueños mayores a los veinte años de edad son obesos, esto indica que existe un millón 398 mil 287 habitantes con obesidad.


En contraste, es en sus primeros cinco años de vida en la que muchos niños sufren de desnutrición.


Según datos revelados por la OMS, durante los 23 años del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México consume casi la misma cantidad de productos nacionales que estadounidenses, perdiendo así autonomía en su dieta.


Según el doctor Fernando Martínez, la obesidad es un fenómeno que creció en Oaxaca durante las últimas cinco décadas.


“Antes, la gente para todo caminaba, no usaban vehículos para trasladarse; ahora prefieren esperar el camión que caminar aunque les tome más tiempo esperarlo. La gente que vivía en los cerros antes caminaba hacia el autobús, ahora existen los mototaxis y así es como reducen su actividad física.”


Este sedentarismo aunado al cambio de alimentos frecuentes en la dieta de los mexicanos explican el elevado número de casos de diabetes e hipertensión.


Descontrol alimenticio


El doctor Martínez asegura que no alcanzan recursos médicos para tratar las enfermedades que trae consigo la obesidad, al no hacerse, la propia gente, responsable de sus hábitos.


“Como sociedad siempre criticamos al gobierno y a los encargados de salud pero somos todos. Es muy cómodo echarle la culpa al gobierno cuando tenemos que ser responsables de nuestra salud. Cuando ya nos encontramos con diabetes e hipertensión, que son las primeras enfermedades que nos dan con la obesidad, exigimos los servicios médicos pero, ¿quién los obligó a comer desordenadamente?”


Fernando Martínez dice que por cada oaxaqueño diabético en control, se estima que hay de tres a cinco enfermos más que no están bajo algún tratamiento.


“El cambio está en la educación, primero en el hogar y luego en las escuelas. La mamá con el pretexto de que trabaja le da al niño 20 pesos, ¿qué se va a comprar el niño? Un pastelito, unas papitas, no se va a comprar una verdura. Y eso se hace hábito” finalizó.

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