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Raíces del café

Una carta histórica de 1909 del Cónsul de México en Génova, invitando a productores mexicanos a exportar su café a Italia.
Foto(s): Cortesía
Redacción

La historia del café, un testimonio de una bebida tan emblemática con un impacto duradero en culturas y sociedades en todo el mundo muestra de tradición en México, llegando en el siglo XVIII a través del puerto de Veracruz donde las condiciones climáticas favorecieron el cultivo. Hoy en día estados como Veracruz, Chiapas, Puebla y Oaxaca son referentes en la producción de granos de alta calidad. 

El café se introduce en Oaxaca a mediados del siglo XIX, dando fe de este hecho, un documento con fecha 5 de julio de 1909, donde, por acuerdo del Gobernador, se pide un informe de la producción de café en los diferentes distritos del centro de Oaxaca. Para su conocimiento, pedían saber los lugares de cultivo, las cantidades que pudieran conseguirse y el precio por quintal, siendo esta la unidad de medida estándar para la comercialización del café en muchos países productores, principalmente de América Latina. Como respuesta, la mayoría de los distritos fiscales reportan que no se produce ni se cultiva el grano de café por no haber terrenos apropiados para la producción del referido grano; caso contrario ocurre con los distritos de Pochutla, Juquila, Tehuantepec y Teotitlán. Resaltando el distrito de Pochutla con sus reportes de fincas cafetaleras existentes, su extensión total, clase de plantaciones y un listado con los productores de café registrados en dicho distrito.

Todo en relación con la apertura de nuevos mercados para la venta del café que se produce en el Estado, que se aconseja por conducto del Sr. Cónsul General de México, en Génova, Italia, de la Secretaría de Relaciones, dice lo que sigue: «Una respetable casa importadora de este puerto se ha dirigido a mí, por conducto de su presidente, en los términos siguientes: ante todo doy a usted las más expresivas gracias por la amabilidad con la que me ha recibido y, según su autorización, me permito dirigirme a Ud., a fin de ver si podría entrar en negocios con su país. Desde hace tiempo me ocupo en grande escala del comercio del café como agente e importador de todas procedencias, especialmente de Centroamérica, y sabiendo que en México se está desarrollando su producción de muy buena clase, desearía introducirla en Italia». Esta oportunidad dio apertura a la economía de diferentes fincas cafetaleras existentes en el estado de Oaxaca; para ello se requirió un informe de las muestras de las clases finas y corrientes, así como el precio de cada una de ellas. 

Para noviembre de 1911 se forjaban nuevas relaciones y el aumento notable de la importación del café mexicano en Hungría. Según el informe rendido por la Dirección General de Agricultura, dependiente de la Secretaría de Fomento, dice a este gobierno el cónsul de México en Alejandría, Egipto: «Tengo la honra de participar a usted que, en su viaje de Budapest a Alejandría, al tocar el puerto húngaro de Fiume, tuve la oportunidad de hablar con el Director General de la Sociedad Anónima Comercial de Hungría, quien manifestó la importancia del café mexicano en Hungría», el cual tomaba un incremento bastante considerable, llegando con cargamentos de doce mil quintales, asegurando así futuras importaciones a gran escala, pues se convencieron de la clase de café mexicano, el que superaba en calidad notable a todas las que recibían de Brasil; importando anualmente cientos de miles de quintales de café para Hungría y otros países de los Balcanes, lo que fue muy importante para el comercio mexicano.

A todo esto, para el año de 1941 se ratificaron las inconformidades de los productores, ya que la Dirección General de Aduanas remitió una respuesta a una petición de suspensión de un acuerdo donde no les sería posible suspender el acuerdo que grava con un peso por kilo de café que se exporte, en virtud de que la superioridad había concedido un subsidio por la misma cantidad en la exportación de dicho grano, con lo que resulto que el gravamen antes citado se solventa por sí mismo con el subsidio añadido.

Para inicios de 1942, la Asociación Agrícola Local de Productores de Café del distrito de Pochutla, Pluma Hidalgo, Oaxaca, emitió un oficio donde expresan que el gobierno pueda intervenir a su favor para que se reconsideren los impuestos de exportación o, por lo menos, no sean aumentados, en vista de la crisis que atraviesan por imprevistos de fenómenos climatológicos que ese año les hacen perder el 25% de su cosecha de café y, por lo tanto, dejarán de percibir las utilidades acostumbradas.

De este modo podemos ver cómo el grano de café, a lo largo de las décadas, ha impactado la economía, la sociedad y la cultura mexicanas, hasta convertirse en la bebida más consumida en el mundo.

Te invitados a consultar este tema en la sala de consulta del Archivo General del Estado de Oaxaca, así el pasado de daremos vida y difusión.

 

Referencias

1. Gobierno/Industria y comercio/Empresas cafetaleras/Año:1909-1942/Caja: 3242/Exp.12-14-27-29

2. Gobierno/Industria y comercio/Empresas cafetaleras/Año:1942/Caja: 3242/Exp.29

 

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