Un total de 44 participantes, provenientes de comunidades de las ocho regiones de Oaxaca, compartieron parte de la historia de sus pueblos durante la primera etapa del certamen para la elección de la Diosa Centéotl 2026.
En sus exposiciones dieron a conocer el origen de sus comunidades, sus costumbres y tradiciones, así como las experiencias que viven día a día y las principales necesidades que enfrentan en sus localidades.
Cada representante expuso también la visión de su comunidad desde su propia experiencia, resaltando la riqueza cultural, la identidad de sus pueblos y el papel que desempeñan las mujeres en la preservación de sus lenguas, saberes y formas de organización comunitaria.
La primera fase del certamen inició a las 18:00 horas de este viernes 26 de junio en el Teatro Macedonio Alcalá, donde las participantes comenzaron sus presentaciones ante el jurado calificador como parte del proceso para elegir a la representante que encabezará las actividades culturales de la Guelaguetza 2026.
El jurado calificador está integrado por mujeres con amplia trayectoria en la promoción y preservación de la cultura oaxaqueña, entre ellas dramaturgas, escritoras, maestras artesanas, cineastas, gestoras culturales y creadoras visuales, quienes serán las encargadas de evaluar las exposiciones de las representantes de las distintas comunidades del estado.
Las autoridades organizadoras recordaron que, de acuerdo con la convocatoria, las participantes deben ser originarias de la comunidad que representan, ya sea indígena, afromexicana o mestiza.
Asimismo, resaltaron que este certamen no establece límites de edad ni restricciones por estado civil, permitiendo la participación de mujeres mayores de 18 años, incluidas madres, abuelas y adultas mayores, lo que lo convierte en un encuentro plural, incluyente y representativo de la diversidad cultural de Oaxaca.
Por su parte, el secretario de las Culturas y Artes de Oaxaca, Flavio Sosa Villavicencio, destacó que el certamen busca privilegiar la voz propia de cada participante, al señalar que cada una compartirá la visión de su comunidad desde su experiencia, su lengua y su memoria colectiva. Indicó que no existe un discurso preestablecido, sino el interés de escuchar las distintas perspectivas que reflejan la riqueza cultural de los pueblos de Oaxaca.
Agregó que la identidad, las lenguas originarias y la indumentaria tradicional no deben ser motivo de discriminación, sino elementos fundamentales para el desarrollo y la construcción de una sociedad más incluyente.
Entre las participaciones destacadas resalta la de Virginia Jiménez Antonio, originaria de San Vicente Coatlán, quien, como intérprete y traductora, aseguró que ha sido voz de aquellas personas que no hablan español en México o inglés en Estados Unidos.
Explicó que su labor como intérprete va más allá de traducir palabras, pues representa un puente de comunicación que permite a las personas acceder con dignidad a servicios de salud y justicia.
Señaló que la interpretación es una forma de justicia lingüística y una deuda pendiente del Estado, ya que quienes realizan esta labor suelen hacerlo sin un pago digno ni condiciones laborales adecuadas. Concluyó que sin intérpretes no puede haber justicia, salud ni dignidad para los pueblos indígenas.
Por su parte, Enid Azucena Torres Agustiniano, originaria de Santiago Pinotepa Nacional e integrante del pueblo afromexicano, compartió una reflexión sobre su identidad como mujer afromexicana y recordó que, durante su infancia, enfrentó discriminación por el color de su piel.
Señaló que el reconocimiento constitucional del pueblo afromexicano representa un avance para que las nuevas generaciones crezcan con mayor orgullo de sus raíces y con el respaldo de sus derechos.
Asimismo, destacó que, aunque persisten desafíos en materia de igualdad, las mujeres de Pinotepa Nacional han ampliado su participación en distintos ámbitos como la educación, el campo, la pesca, la artesanía, la ganadería y el servicio público. Afirmó que, desde sus actividades cotidianas, contribuyen al desarrollo de sus comunidades y a la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones.
Al concluir su mensaje, Torres Agustiniano reivindicó con orgullo su identidad como mujer afromexicana, costeña y oaxaqueña, al señalar que su voz representa también la de su comunidad y forma parte de la riqueza pluricultural del estado.
En tanto, Amanda Martínez Vázquez, representante de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, resaltó la fortaleza de las mujeres zapotecas y expuso la situación de inseguridad que enfrenta su comunidad.
Durante su intervención, la participante señaló que hablar de las fiestas y tradiciones de Juchitán sin mencionar la realidad que vive el municipio sería omitir una parte importante de su historia. Afirmó que la población ha perdido la tranquilidad y la seguridad en sus calles, por lo que hizo un llamado para que se escuche la demanda de justicia de las y los habitantes.
Martínez Vázquez también destacó la capacidad de resistencia de las mujeres y hombres juchitecos, quienes, dijo, continúan trabajando y preservando sus tradiciones pese a las dificultades económicas y sociales. Reconoció especialmente el papel de las mujeres bordadoras, comerciantes y jefas de familia, a quienes describió como el sostén de sus hogares y de la identidad cultural de su pueblo.
Las participantes coincidieron en resaltar el papel de las mujeres como guardianas de las tradiciones, la cultura y las costumbres de sus comunidades. Asimismo, hicieron un llamado al respeto y reconocimiento de los pueblos originarios, a valorar el trabajo de las personas artesanas sin regatear sus productos, a la protección de la madre naturaleza, al rechazo de toda forma de machismo, a la inclusión y a la preservación de las lenguas indígenas como parte fundamental de la identidad de Oaxaca.
La ganadora del certamen para elegir a la representante de la Diosa Centéotl 2026 será dada a conocer este sábado, en una ceremonia que marcará el cierre de esta celebración dedicada a la riqueza cultural y la diversidad de los pueblos originarios del estado.
