En un auténtico partidazo lleno de ritmo, vértigo y tintes de dramatismo, Francia derrotó 3-1 a la selección de Senegal, en la jornada uno de la Fase de Grupos de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El astro francés Kylian Mbappé se echó el equipo al hombro cuando las papas quemaban y demostró por qué sigue siendo el futbolista más determinante de todo el planeta.
Desde el silbatazo inicial, la escuadra dirigida por Didier Deschamps buscó imponer condiciones, pero se topó con una muralla africana indomable. Senegal, fiel a su estilo físico y de transiciones a velocidad pura, plantó cara e incluso llegó a incomodar la portería de Mike Maignan.
Sin embargo, la magia de la alta competencia apareció al minuto 28. Mbappé tomó la de gajos por la banda izquierda, pisó el área, recortó hacia el centro dejando sembrada a la saga senegalesa y, con ese toque sutil que lo caracteriza, la puso en el ángulo más lejano del guardameta. ¡Un auténtico poema de gol! Francia se ponía al frente 1-0.
Antes del descanso, el conjunto galo aprovechó el desconcierto africano. En una jugada de pared de alta escuela entre Mbappé y Marcus Thuram, el "10" habilitó de tres dedos para que llegara el segundo de la tarde por conducto del propio Thuram. Pintaba para goleada en el entretiempo.
REACCIÓN AFRICANA
Para la parte complementaria, los Leones de la Teranga rugieron con orgullo. Al 63', tras un cobro de tiro de esquina y un recentro letal, Senegal acortó distancias poniendo el 2-1 y metiéndole drama de exportación al encuentro. El estadio era una olla de presión y Francia empezó a sufrir los embates físicos del rival.
Pero cuando el agua le llegaba al cuello a Les Bleus, apareció de nueva cuenta el genio de la lámpara. A diez minutos del final, en un contragolpe fulminante —de esos que Fox Sports te firma que son letales—, Mbappé activó los turbocompresores, dejó atrás a sus marcadores por pura potencia y definió cruzado ante la salida del arquero para firmar su doblete y el 3-1 definitivo.
LO QUE VIENE
Francia duerme tranquila en la cima del grupo con tres puntos de oro en la bolsa y un Mbappé que anda suelto y con hambre de gloria. Senegal, por su parte, deja buenas sensaciones a pesar de la derrota y tendrá que jugarse la vida en la siguiente jornada si quiere mantener vivo el sueño de los octavos de final.
