Por La Jornada
En mayo, una persona necesitó al menos mil 960.23 pesos al mes en las zonas rurales y 2 mil 597.37 pesos en las urbanas para cubrir únicamente sus gastos de alimentación, muestran datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Estas cantidades, conocidas como líneas de pobreza extrema por ingresos, aumentaron 6.3 y 6.9 por ciento anual, respectivamente.
Si además de los alimentos se consideran otros gastos básicos como transporte, vestido, vivienda y educación, el ingreso mínimo requerido ascendió a 3 mil 554.28 pesos mensuales en las zonas rurales y a 4 mil 929.96 pesos en las urbanas.
Estos montos, que corresponden a las líneas de pobreza por ingresos, fueron 5.1 por ciento más altos en ambos casos que los registrados en mayo de 2025.
El Inegi actualizó el jueves las Líneas de pobreza, un indicador que sirve para determinar si los ingresos de una persona son suficientes para adquirir alimentos, bienes y servicios básicos.
El cálculo se realiza con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), indicador que mide la evolución de los precios de bienes y servicios que consumen los hogares mexicanos y que sirve para calcular la inflación.
En ambos casos el aumento del costo de la canasta alimentaria fue mayor que la inflación general anual, que en mayo se ubicó en 3.9 por ciento. En las zonas rurales la diferencia fue de 2.3 puntos porcentuales y en las urbanas de tres puntos.
Productos que contribuyeron al alza
Entre los productos que más contribuyeron al encarecimiento de la canasta alimentaria destacaron el jitomate, los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar y la papa, precisó el Inegi.
En el caso del jitomate, su precio registró un aumento anual de 99.2 por ciento; en el de la papa el alza fue de 57.3 por ciento, y en los alimentos y bebidas que son consumidos fuera del hogar el incremento fue de 6.6 por ciento.
Cifras mensuales
En comparación con abril, los montos necesarios para cubrir las necesidades básicas mostraron una ligera disminución. En el caso de las líneas de pobreza extrema por ingresos, la reducción mensual fue de 0.3 por ciento en las zonas rurales y de 0.1 por ciento en las urbanas.
Las líneas de pobreza por ingresos también retrocedieron durante mayo, con una baja de 0.5 por ciento tanto en el ámbito rural como en el urbano.
El resultado coincidió con una disminución mensual de 0.2 por ciento en la inflación general, lo que refleja un alivio temporal en el costo de algunos bienes y servicios.
