“Porque somos indígenas, porque vivimos en la montaña, porque está feo; por eso no quisieron arriesgarse para salvar una vida humana, porque para ellos no valemos, porque para ellos sí existe el uso de helicópteros en paseos”.
De esa manera reprochó Leonides Zúñiga Guzmán la falta de ayuda por parte del gobierno del estado y del Instituto Mexicano del Seguro Social para el traslado de su cuñada Teresa Micaela, de la localidad Benito Juárez Chiquihuitlán al hospital de San Juan Bautista Cuicatlán y salvar la vida de su bebé.
Cabe señalar que la aeronave que trasladaría a la señoras Teresa y a su hijo, que falleció posteriormente, no pudo aterrizar en aquella comunidad por las condiciones climáticas adversas originadas por una tormenta tropical que ponían en peligro la vida de la tripulación y personal médico que acudía al auxilio.
La mañana del pasado 5 de octubre, Teresa Micaela Peláez Jiménez, de 31 años de edad, presentó complicaciones del embarazo que requería atención hospitalaria: sin embargo, el traslado vía terrestre era difícil debido a que el municipio se encontraba incomunicado por los daños de la tormenta tropical Ramón.
Tras acudir a la Unidad Médica Rural, donde la mujer quedó internada al rededor de las 08:00 horas, la familia solicitó el auxilio a la coordinación municipal de protección civil de Chiquihuitlán, la cual se puso en contacto con la de Huautla de Jiménez. Más tarde las instancias indicaron que el gobierno del estado había autorizado la utilización de la ambulancia aérea.
“Confiados en que iba a llegar el helicóptero estuvimos esperando parte del día, la tarde y nunca llegó el helicóptero. Se acabó el día y no hicieron nada”, señaló Leonides.
Al rededor de las 20:30 horas, el bebé nació y minutos más tarde murió. La familia no estaba dispuesta a esperar que la mamá corriera con la misma suerte. En ese momento ellos mismos solicitaron directamente el apoyo del hospital del Cuicatlán para que acudieran al encuentro de la paciente durante la ruta.
Así a las 21:30 horas aproximadamente salieron de la localidad para intentar salvar la vida de Teresa Micaela. “Tuvo que ser trasladada cruzando ríos, deslaves, atravesando árboles caídos en el camino. Creame, las autoridades estatales y municipales no hicieron nada para salvar una vida humana”, recriminó.
La autoridad municipal -indicó- sólo dio el acompañamiento hasta Cuyamecalco. El resto del camino lo hicieron sólo con el médico y la enfermera de la unidad de salud en donde se brindó la primera atención, hasta llegar al encuentro con la ambulancia de Cuicatlán en la localidad de Quiotepec, lo que no sucedió finalmente.
