Por Redacción Noticias
Sin lanzar música nueva y tras varios años lejos de los escenarios, Justin Bieber volvió a colocarse en el centro de la industria musical con un golpe de efecto que pocos anticipaban. El cantante canadiense se convirtió en el artista más escuchado del mundo en Spotify, al alcanzar 138 millones de oyentes mensuales hasta el 2 de mayo de 2026.
El repunte no fue casual. Su presentación como acto principal en Coachella, el pasado 11 de abril, detonó una ola masiva de reproducciones que lo catapultó a la cima global sin necesidad de estrenar material discográfico.
El impacto fue inmediato. En cuestión de horas, 21 canciones de su catálogo se colocaron dentro del Top 200 Global de la plataforma, mientras que sus reproducciones superaron los 77 millones en un solo día, según datos difundidos por Variety.
En Estados Unidos, el crecimiento también fue contundente: sus streams aumentaron 54% al día siguiente del show, alcanzando 24.6 millones de reproducciones, de acuerdo con cifras reportadas por Rolling Stone. A nivel global, la plataforma confirmó un salto de hasta 250% en su consumo.
El repertorio del concierto apostó por la nostalgia, con temas que marcaron su ascenso como “Baby” y “Beauty and a Beat”, reforzando la conexión con distintas generaciones de fans. La fórmula funcionó: Bieber logró superar primero a Ariana Grande y posteriormente a Bruno Mars, quien había dominado el ranking tras romper la barrera de los 150 millones de oyentes en 2025.
De acuerdo con registros de plataformas de monitoreo, el canadiense alcanzó más de 138 millones de oyentes mensuales, dejando atrás a Mars, que se mantiene cerca de los 137 millones.
El fenómeno se sostiene, en gran medida, por la vigencia de su catálogo. Canciones como “STAY”, “Sorry” y “Love Yourself” continúan generando un flujo constante de reproducciones, al grado de que varias de ellas permanecieron simultáneamente en listas de streaming en Reino Unido hacia finales de abril.
