El sector ganadero de la región se mantiene en estado de alerta ante la posible propagación del gusano barrenador, una enfermedad que sigue siendo una amenaza para la salud del hato y la economía de las familias que dependen de esta actividad.
El temor ante un brote masivo ha generado incertidumbre entre los productores, quienes han solicitado el apoyo de las autoridades para contener cualquier riesgo sanitario.
“Seguimos dando la batalla, pero eso representa un costo para nosotros. Necesitamos que el gobierno refuerce sus acciones para controlar la enfermedad, de lo contrario vamos a seguir perdiendo”, señaló Pablo Jiménez, pequeño productor ganadero.
Ante este panorama, el gobierno juchiteco informó que atendió un caso de manera inmediata, tras recibir un reporte de habitantes de la agencia municipal de Álvaro Obregón, hasta donde se trasladó el personal de la Dirección Municipal de Fomento Agrícola y Ganadero para intervenir el caso detectado en un ejemplar de ganado.
Técnicos especializados realizaron la valoración del animal y aplicaron el tratamiento correspondiente para eliminar el parásito, realizando además las labores de limpieza y desinfección de la herida.
Para tranquilidad de los productores de la zona, las autoridades confirmaron que se trata de un caso aislado y que ya se encuentra bajo control.
Como parte de la estrategia preventiva, el Ayuntamiento implementó medidas sanitarias en el entorno y brindó orientación directa a los propietarios sobre el manejo adecuado del ganado.
Asimismo, se hizo entrega de kits para el combate del parásito y se reforzaron las recomendaciones técnicas para evitar nuevos contagios.
