Deportistas y clubes deportivos se mantienen activos en la lucha contra la deforestación y la protección del medio ambiente con acciones diversas que evitan la pérdida de espacios recreativos familiares.
A siete años del proyecto “Sombra y Vida”, que impulsara el arquitecto José Carmona Vásquez en la unidad deportiva Guiengola, los resultados son perceptibles a la vista de cualquier persona. Árboles en desarrollo rodean los campos deportivos donde alguna vez difícilmente alguien podía ocultarse de los candentes rayos del sol.
La iniciativa de reforestar la unidad deportiva hace cuatro años fue iniciativa de un grupo de niños y jóvenes deportistas, preocupados por la deforestación, dijo José Carmona, asesor del proyecto “Sombra y Vida”.
Señaló que fue con la suma de esfuerzos de padres de familia, clubes de fútbol, niños y jóvenes como empezaron a recuperar un espacio en total abandono; sin embargo, todavía queda el reto es empastar el campo de fútbol de los niños, obra que fue abandonada por las administraciones municipales.
“De acuerdo con el programa, el rescate del deportivo se da a través de la sociedad civil, y una de sus tareas es buscar los medios para darle a los niños los espacios adecuados donde puedan desarrollarse sanamente, instalaciones deportivas dignas, justas y adecuadas a sus necesidades”, dijo Carmona Vásquez.
“Empezaron a trabajan el campo de fútbol infantil, proyecto al que se han sumado amigos, la propia escuela de árbitros, clubes de fútbol, padres de familias, entre otros, para hacer realidad el proyecto”, expresó.
El proyecto denominado "Sombra y Vida" inició en julio de 2019 y está a cargo de la Liga Municipal de Fútbol Infantil y Juvenil de Tehuantepec, así como del Club Santos, bajo el asesoramiento del arquitecto José Carmona Vásquez.
