JUCHITÁN, Oax.– Lo que durante décadas fue el motor de la autosuficiencia alimentaria en la región hoy se enfrenta a una crisis silenciosa pero devastadora: la degradación acelerada del suelo. La falta de nutrientes esenciales y el manejo inadecuado de las parcelas han transformado las tierras fértiles en superficies que luchan por sostener la vida vegetal.
De acuerdo con el ingeniero agrónomo Anayner Orozco Celaya, egresado del Tecnológico de Comitancillo, los análisis de campo revelan un panorama alarmante. Las tierras de labranza han perdido niveles críticos de nitrógeno, fósforo y potasio, los tres pilares fundamentales para cualquier cultivo.
“Los resultados han arrojado deficiencias severas en los principales nutrientes”, señaló el especialista, quien atribuye este deterioro al uso desmedido de fertilizantes químicos, la erosión constante y, especialmente, a la compactación del suelo provocada por la mecanización y el pastoreo de ganado.
Uno de los factores determinantes en este agotamiento es el abandono de la rotación de cultivos. Según Orozco Celaya, el monocultivo de maíz absorbe excesivamente los recursos de la tierra sin darle oportunidad de regenerarse.
“La rotación es vital. Si el maíz absorbe nutrientes, el siguiente ciclo debería ser de frijol o calabaza para conservar la parte biológica del suelo”, explicó. Al ignorar estos ciclos naturales, la biodiversidad subterránea desaparece, dejando al campesino dependiente de insumos externos que, a largo plazo, terminan por esterilizar el terreno.
Ante esta emergencia, surge una iniciativa impulsada por el doctor Isaías Cruz para brindar asesoría técnica gratuita a los productores locales. El objetivo es que el agricultor conozca las necesidades específicas de su tierra antes de sembrar y adopte prácticas sostenibles que restauren la fertilidad perdida.
Los productores interesados en recibir este diagnóstico técnico pueden comunicarse al número 971 262 4054. “Hay que hacer algo por el Istmo y por los productores que ya no tienen rendimiento”, concluyó el agrónomo.
