Durante la Toma de Compromiso del Consejo Directivo Oaxaca 2026–2027, el presidente de Coparmex Oaxaca, Alejandro Luis Cruz Macías, delineó una agenda basada en el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas, el impulso a la educación y la promoción de un diálogo constructivo con autoridades y sociedad civil.
En su intervención, destacó que asumía el cargo “con humildad, gratitud y un profundo sentido de responsabilidad”. Subrayó que su llegada no responde a intereses personales, sino a una causa mayor: contribuir al bienestar de Oaxaca y México desde una visión comprometida.
El dirigente empresarial afirmó que su motivación radica tanto en el esfuerzo cotidiano de quienes generan empleo como en las problemáticas que afectan a la sociedad.
Señaló que le conmueve ver a empresarios que arriesgan su patrimonio para sostener sus negocios, pero también le preocupa la persistencia de la violencia, la desigualdad y la falta de oportunidades.
En ese sentido, enfatizó que aceptar la presidencia implica asumir un liderazgo con carácter, visión y sentido humano, orientado a mejorar las condiciones para emprender, invertir y vivir con dignidad.
En su discurso, Cruz Macías destacó la importancia de la seguridad, el Estado de derecho y la justicia como pilares indispensables para el desarrollo económico. Advirtió que la violencia, la corrupción y la falta de reglas claras inhiben la inversión y debilitan el tejido social. Asimismo, subrayó que factores como la educación, la salud y la cohesión social son fundamentales para lograr una prosperidad sostenible e incluyente.
Finalmente, dijo que su gestión no será de comodidad, sino de trabajo y resultados, con el objetivo de construir un Oaxaca más competitivo, seguro y justo.
Concluyó haciendo un llamado a no normalizar el miedo ni el deterioro social, sino a trabajar por un futuro donde el desarrollo económico vaya de la mano con la dignidad humana.
La toma de protesta fue encabezada por el presidente nacional de Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, quien exhortó a los integrantes a comprometerse con los estatutos y reglamentos emanados de la organización, así como a trabajar en el cumplimiento de los objetivos y metas del plan estratégico. Asimismo, los llamó a conducir sus acciones personales y empresariales con responsabilidad, fortaleciendo la unidad del sector y defendiendo de manera firme las causas del empresariado.
Durante su mensaje, destacó la relevancia institucional del acto, al señalar que este representa continuidad, responsabilidad y visión de futuro para la confederación en la entidad. También reconoció la labor de la presidenta saliente, Laura Patricia Barranco Ruiz, a quien atribuyó un liderazgo firme y comprometido en un contexto complejo. Asimismo, felicitó al nuevo presidente, Alejandro Luis Cruz Macías, subrayando que asume el cargo con el respaldo de una institución sólida y el reto de fortalecerla aún más.
El dirigente nacional enfatizó que el fortalecimiento de los centros empresariales depende en gran medida del trabajo y compromiso de sus consejeros, a quienes exhortó a asumir un papel activo dentro de la organización.
En este sentido, resaltó el papel de Oaxaca como una entidad con gran riqueza cultural, humana y productiva, donde cada empresa representa esfuerzo, dignidad y una oportunidad de desarrollo social. Afirmó que desde regiones como esta se construye el país y se generan oportunidades, reiterando que la fortaleza de México radica en su gente y en la sociedad civil organizada.
En materia económica, el líder empresarial puso el foco en el papel de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES), a las que calificó como el corazón productivo y social del país. Señaló que estas unidades económicas generan el 71% del empleo en México y sostienen cerca de 20 millones de puestos de trabajo.
Sin embargo, advirtió que de los 5.5 millones de MiPyMES existentes, solo 1.9 millones operan en la formalidad, lo que evidencia un amplio desafío en términos de informalidad laboral, especialmente en estados como Oaxaca, donde esta supera el 75%.
Finalmente, alertó sobre las limitaciones en el acceso al financiamiento, al indicar que únicamente una parte de las empresas formales cuenta con crédito, y una proporción aún menor accede a servicios bancarios.
Estos factores, dijo, representan un obstáculo tanto para el crecimiento económico como para la dignidad de los trabajadores, al carecer muchos de ellos de prestaciones sociales. Ante este panorama, reiteró la necesidad de impulsar condiciones que favorezcan la formalidad, el acceso al crédito y el desarrollo sostenible de las empresas.
