Pasar al contenido principal

¿Eres el Pez Grande o el Pequeño?

Cartón de Mario Robles.
Foto(s): Cortesía
NVI NOTICIAS

Estamos inmersos en un periodo simbólico de "ayuno" y "sacrificio", un tiempo tradicionalmente dedicado a la purificación. Sin embargo, la realidad visual que nos rodea cuenta una historia muy distinta. En lugar de una contención virtuosa, somos testigos de un festín grotesco donde los peores vicios de nuestra convivencia están siendo devorados por una figura voraz y gigantesca. Es una Cuaresma al revés: una época de atracón egoísta.

La escena es inconfundible. Un inmenso pez, cínico en su expresión, abre una boca cavernosa para engullir sin piedad. Los "vicios" y el "egoísmo" no son obstáculos a superar; son el alimento mismo de este monstruo que se alimenta de la descomposición social. Es la metáfora perfecta de una sociedad que, lejos de la reflexión, ha optado por un individualismo atroz que consume todo a su paso.

Lo más alarmante es que este banquete de los vicios no ocurre en el vacío. Está cimentado sobre una base sólida y perniciosa: la "soberbia". Es esta soberbia la que alimenta la creencia de que los intereses propios están por encima del bien común. Y se manifiesta de manera palpable y violenta a través de tentáculos que aprisionan. El "bloqueo", gritado a todo color, es la herramienta de esta soberbia; es la parálisis que nos autoinfligimos cuando nos negamos al diálogo y optamos por la imposición.

La "pereza" y los "plantones" acechan en el fondo de esta escena, recordándonos las consecuencias de la inacción y la resistencia al cambio positivo. Mientras el monstruo se atiborra de vicios, una parte de la sociedad permanece pasiva, mientras otra se dedica a inmovilizar, a plantar resistencia sin propuesta.

Esta perturbadora imagen no es solo una representación; es un diagnóstico incómodo. Nos obliga a mirar de frente nuestra propia "Cuaresma" política y social. Nos confronta con la amarga verdad de que mientras pretendemos estar en un periodo de purificación, estamos permitiendo que el egoísmo, la soberbia y el bloqueo devoren los cimientos de nuestra comunidad. Es hora de decidir si seguimos alimentando a la bestia o si finalmente comenzamos el verdadero ayuno de nuestros vicios más arraigados.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.