Por Redacción NOTICIAS
La difícil situación económica y energética que atraviesa Cuba volvió a reflejarse este fin de semana con protestas registradas en la ciudad de Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, donde un grupo de ciudadanos salió a las calles para manifestar su inconformidad por los prolongados apagones y la escasez de alimentos.
De acuerdo con reportes preliminares difundidos en redes sociales y medios locales, la protesta comenzó cerca de la medianoche del sábado en el consejo popular El Vaquerito. En un inicio, los manifestantes sostuvieron intercambios con autoridades locales para exponer sus reclamos sobre la crisis eléctrica y las dificultades para acceder a productos básicos. Sin embargo, la situación derivó posteriormente en actos de vandalismo cuando un grupo reducido atacó con piedras la sede municipal del Partido Comunista y provocó un incendio en la vía pública utilizando muebles del inmueble.
También se reportaron daños en algunos establecimientos cercanos, entre ellos una farmacia y un punto de venta de la cadena Tiendas Caribe. Medios oficiales indicaron que al menos cinco personas fueron detenidas, mientras que otra recibió atención médica tras sufrir una caída mientras se encontraba en estado de ebriedad. Las autoridades informaron que continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció en un mensaje difundido en la red social X que el malestar social por los apagones prolongados es comprensible, aunque subrayó que las inconformidades deben expresarse con respeto al orden público. Al mismo tiempo, advirtió que los actos de violencia o vandalismo no serán tolerados y aseguró que quienes participen en estos hechos deberán enfrentar consecuencias legales.
La crisis energética que afecta a la isla ha sido atribuida por el gobierno cubano al endurecimiento de las sanciones económicas de Estados Unidos, particularmente las restricciones relacionadas con el suministro de combustibles. En este contexto, La Habana ha denunciado un “bloqueo energético” que, según sostiene, ha agravado las condiciones de vida de la población.
En medio de estas tensiones, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, reiteró que el país mantiene disposición a sostener un diálogo serio con Washington para abordar las diferencias bilaterales. Según explicó, este acercamiento busca encontrar soluciones dentro del marco del derecho internacional y el respeto a la soberanía de ambas naciones.
El propio Díaz-Canel confirmó recientemente que existen conversaciones en una fase inicial entre representantes de ambos gobiernos. No obstante, el escenario sigue siendo complejo tras la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump a finales de enero, que contempla medidas económicas adicionales contra países que suministren petróleo a Cuba.
Mientras continúan las tensiones diplomáticas y los intentos de diálogo, la crisis energética y la escasez de productos básicos siguen alimentando el malestar social en la isla, en un contexto económico que especialistas consideran uno de los más difíciles para el país en las últimas décadas.
