La celebración del Día de la Samaritana reunió a una gran cantidad de oaxaqueños y visitantes en el Palacio de Gobierno, donde diversas dependencias estatales participaron en una jornada marcada por la convivencia y el rescate de las tradiciones locales. Desde tempranas horas, familias, turistas y trabajadores se dieron cita en el recinto para disfrutar de esta emblemática festividad que cada año cobra vida en el corazón de la ciudad.
Durante la jornada, las instituciones instalaron mesas para obsequiar a los asistentes aguas frescas de distintos sabores, dulces regionales y nieve, productos que forman parte esencial de esta tradición. Entre los sabores más solicitados destacaron las aguas de chilacayota, horchata y jamaica, que fueron repartidas gratuitamente a quienes recorrían los pasillos y patios del edificio histórico.
El ambiente festivo se hizo notar con la participación entusiasta de los asistentes, quienes aprovecharon la ocasión para convivir y compartir un momento agradable, amenizado por una marimba. El Día de la Samaritana, considerado una de las tradiciones más representativas de Oaxaca, simboliza la hospitalidad y la generosidad de su gente.
Esta celebración no solo mantiene viva una costumbre con profundas raíces culturales, sino que también fortalece el sentido de identidad entre la población y promueve el interés de visitantes por conocer las tradiciones únicas del estado.
