El peritaje realizado por la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos, determinó que un fallo en las instalaciones eléctricas fue el origen del incendio que consumió 20 locales comerciales, 15 palapas y 40 cabañas en Punta Zicatela.
El coordinador estatal, Manuel Maza Sánchez, explicó los factores que facilitaron la rápida propagación del siniestro:
“Los vientos alcanzaban 17.5 km/h, las palmas no contaban con retardantes de fuego y, principalmente, las instalaciones eléctricas tenían más de 30 años de antigüedad. Todo esto facilitó que el incendio se extendiera tan rápido”.
Maza Sánchez subrayó la gravedad de la falta de medidas preventivas:
“Lo más alarmante es que ninguno de los establecimientos afectados contaba con un Programa Interno de Protección Civil. Esto es una omisión grave tanto de los propietarios como de la autoridad municipal encargada de la verificación”.
La dependencia estatal recomendó la demolición total de las estructuras dañadas y el retiro de escombros desde los cimientos para evitar colapsos. Asimismo, se lanzó un ultimátum de 10 días a hoteles y restaurantes de la zona para regularizar sus programas de seguridad antes del inicio de Semana Santa, advirtiendo que se aplicarán medidas más severas en coordinación con el municipio.
Sobre la reconstrucción, Protección Civil aclaró que el apoyo prometido por el Gobierno del Estado estará condicionado a un nuevo ordenamiento que prohíba repetir el modelo de construcción anterior:
“Locamente, un cable de energía eléctrica tiene un tiempo de vida útil. Su recubrimiento se va secando y constantemente se deteriora hasta que llega a su fase final, y lo que sigue es un incendio. Por eso pedimos que un ingeniero eléctrico nos haga constar que las instalaciones están en buenas condiciones. En ninguno de estos lugares había ni siquiera un programa interno de protección, y es muy necesario, como se lo dijimos al presidente municipal, que se incluya en el plan de desarrollo municipal la verificación de que los lugares que se van a reconstruir no vuelvan a ser exactamente iguales, porque sino estaremos gestionando el riesgo nuevamente”.
El coordinador concluyó que este plan busca evitar “bombas de tiempo” en uno de los puntos turísticos más importantes de la región, garantizando la seguridad de visitantes y trabajadores durante la temporada alta.
