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San Juan de Dios

Una pintura o grabado histórico de San Juan de Dios, figura religiosa que fue declarada santa oficialmente en el año 1690.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Lubia Esperanza Amador

¿Puedes creerlo? Este santo nació y murió un 8 de marzo. Su nacimiento fue el 8 de marzo de 1495, en Portugal; y murió el 8 de marzo de 1550 en Granada, España. Provenía de una familia humilde y piadosa, quedó huérfano de madre en su juventud, pero su padre murió cuando él ya era religioso. De muchacho, trabajó de pastor; luego fue soldado de Carlos V, se sabe que en una ocasión se encomendó a María Santísima y logró que le perdonaran la vida, pues por no haber estado alerta los enemigos habían vaciado un depósito que él debía cuidar. Finalmente dejó la milicia y se convirtió en vendedor ambulante de estampas y libros religiosos. 

Al llegar a Granada, tuvo un encuentro con un niño pobre y necesitado, Juan de Dios se ofreció a ayudarlo; el Niño era Jesús, quien le dijo "Granada será tu cruz", y desapareció. Cuando tenía unos 40 años, una predicación de San Juan de Ávila lo conmovió al extremo de arrodillarse y gritar: "Misericordia Señor, que soy un pecador", y salió gritando por las calles, pidiendo perdón a Dios; se confesó con San Juan de Ávila y se propuso una penitencia muy especial: hacerse el loco para que la gente lo humillara y lo hiciera sufrir muchísimo. Repartió entre los pobres todo lo que tenía en su pequeña librería, empezó a deambular por las calles de la ciudad pidiendo misericordia a Dios por todos sus pecados. La gente lo creyó loco y empezaron a atacarlo a pedradas y golpes. Lo llevaron al manicomio donde el “tratamiento” era darle fuertes palizas; Juan de Dios ofrecía todo esto a Dios, pero a la par, les llamaba la atención a los guardias por dar un trato brutal a los enfermos. 

Salió del manicomio por gestiones de San Juan de Ávila, quien le pidió que ya no siguiera con esa penitencia, sino mejor gastara su vida en ayudar a los enfermos más miserables, por amor a Cristo, a quienes ellos representan. Esta estadía en el manicomio condujo a San Juan de Dios a fundar un hospital para enfermos mentales, a quienes antes de curarles el cuerpo, primero les curaba del alma; esos métodos de bondad y compasión son los que rigen a los Religiosos Hospitalarios de San Juan de Dios, quienes fueron fundados por el Santo y aprobados el 1 de enero de 1572 por el Papa san Pío V, y hoy administran centros, obras y proyectos de carácter social y sanitario en todos los continentes.

San Juan de Dios fue declarado santo en 1690 y es Patrono de quienes trabajan en hospitales y de los que propagan libros religiosos. Los religiosos de su Orden viven de acuerdo con su legado, dando “respuesta a las necesidades existentes, es decir, evangelizar a través del alivio del sufrimiento, de la enfermedad, la marginación y la discriminación, en la atención a las personas más necesitadas”.  ¡Que así sea!

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