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Remolinos de polvo: ¿qué tan peligrosos son?

Tolvaneras en camino: el polvo que pone en jaque la visibilidad y la salud.
Foto(s): Cortesía
Alexandra Zolorio

Las condiciones meteorológicas en el estado están marcadas por una circulación anticiclónica en niveles altos de la atmósfera, fenómeno que mantiene estabilidad y cielos mayormente despejados. La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) reportó que, pese al predominio de tiempo seco, podrían registrarse tormentas aisladas con actividad eléctrica y caída de granizo en algunas regiones.

El pronóstico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) indica que el anticiclón también favorecerá temperaturas elevadas, especialmente en zonas del centro y oriente. Durante el día se espera un ambiente caluroso, mientras que por la madrugada y la noche las zonas montañosas experimentarán condiciones frescas a frías.

Uno de los fenómenos asociados a este panorama son las tolvaneras, fuertes remolinos de polvo y arena que se intensifican con los vientos del norte y noreste. Estos eventos suelen presentarse antes del atardecer, cuando las corrientes de aire levantan partículas del suelo y reducen la visibilidad. Aunque son fenómenos comunes en regiones áridas, pueden afectar la salud respiratoria y la seguridad vial. En carreteras, la disminución de visibilidad incrementa el riesgo de accidentes, mientras que en zonas urbanas las partículas suspendidas pueden irritar las vías respiratorias y agravar enfermedades como el asma.

La presencia de calima al amanecer —una especie de bruma causada por la concentración de polvo en el aire— confirma la sequedad ambiental y la posibilidad de que las tolvaneras persistan durante el día. Este tipo de condiciones no solo modifica el paisaje, difuminando el horizonte, sino que también evidencia la dinámica atmosférica característica de la temporada.

Las temperaturas previstas reflejan contrastes significativos entre regiones: en los Valles Centrales se esperan máximas de 33 grados; en el Istmo de Tehuantepec, hasta 36; en la Costa, 35; y en la Sierra de Juárez, valores más bajos con máximas de 26 grados. Estos datos muestran la diversidad climática del estado, donde las condiciones pueden variar drásticamente en distancias relativamente cortas.

Más allá de las cifras, el panorama pone en evidencia la interacción entre factores atmosféricos y el entorno. Las tolvaneras, el calor intenso y la posibilidad de lluvias aisladas configuran un escenario que requiere atención, especialmente para sectores vulnerables como personas con enfermedades respiratorias o quienes transitan por carreteras con visibilidad reducida. La información meteorológica se convierte así en una herramienta para comprender los riesgos y tomar decisiones informadas, desde evitar salir en momentos de polvo intenso hasta asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento.

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