El grupo de representaciones “Ágape” lanzó la convocatoria dirigida a todas las personas interesadas en participar en las escenificaciones de la Semana Santa 2026, invitándolas a asistir a los ensayos que se realizan cada domingo, en un horario de 12:00 a 15:00 horas.
En los próximos días, el comité organizador llevará a cabo el proceso de selección del joven que asumirá uno de los papeles más significativos: la representación de la pasión y muerte de Jesús, una responsabilidad que la comunidad considera de profundo valor espiritual y simbólico.
Para este año, la Semana Santa se celebrará a principios de abril, motivo por el cual la preparación comenzó desde finales de enero. Los organizadores y participantes han asumido el compromiso con disciplina y entrega, conscientes de que se trata de una de las tradiciones religiosas más importantes para la población.
Cada ensayo no solo implica la memorización de diálogos o la coordinación escénica, sino también un ejercicio de fe y respeto por una actividad que la comunidad toma con absoluta seriedad, al formar parte de su identidad cultural y religiosa.
En los próximos días se llevarán a cabo entrevistas con los aspirantes a interpretar los papeles centrales de Jesús y María; así como los personajes de Poncio Pilato, Judas y otros que son fundamentales dentro de la representación.
El proceso de selección no solo evalúa aptitudes escénicas, sino también el compromiso y la disposición espiritual de los jóvenes, quienes cada domingo, al término de la misa, se reúnen para organizar las actividades, revisar avances y fortalecer la preparación de una puesta en escena que exige disciplina y responsabilidad.
Se informó que la comunidad católica de la parroquia participa, con entusiasmo, año con año en estas actividades, consideradas entre las más significativas del calendario religioso local.
En esta ocasión, la celebración adquiere un carácter especial al conmemorarse el 51 aniversario de la parroquia de San Juan Bautista, una fecha que refuerza el sentido de identidad y pertenencia entre los fieles.
“Desde el mismo año en que fue erigida la parroquia comenzaron las representaciones. Sin embargo, debido a la pandemia por COVID-19 se suspendieron durante tres años, por lo que actualmente la parroquia cumple 51 años efectivos de actividad pastoral y el viacrucis alcanza 48 años de realización”, explicó.
La persona que asuma el papel principal de Jesús deberá cumplir con una serie de requisitos establecidos por el comité organizador, entre ellos contar con los sacramentos de iniciación cristiana —bautizo, primera comunión y confirmación—, mantener una conducta ejemplar y mostrar una actitud responsable y comprometida. Asimismo, se exige que sea mayor de edad, considerando la magnitud del esfuerzo físico y emocional que implica la representación.
Este último requisito responde a la exigencia propia del viacrucis, cuyo recorrido abarca aproximadamente cinco kilómetros. Quien encarne a Jesús no solo debe contar con una adecuada condición física para soportar el trayecto, sino también con fortaleza mental y espiritual para cumplir con cada una de las estaciones, en una escenificación que la comunidad vive con profunda devoción y respeto.
Entre otras disposiciones, se solicita que los participantes sean solteros o casados, pero no vivan en unión libre, además de contar con amplia disponibilidad de tiempo. Esto se debe a que deben integrarse a diversas actividades litúrgicas y pastorales como el Domingo de la Samaritana, Domingo de Ramos, Jueves Santo y Viernes Santo; fechas clave dentro del calendario religioso.
En una primera etapa se realizan pláticas formativas; conforme se acerca la Semana Santa, se intensifican los ensayos y se organiza incluso un retiro espiritual para fortalecer la preparación de los jóvenes involucrados. Los organizadores adelantaron que en breve darán a conocer quiénes ocuparán los papeles principales, al tiempo que reiteraron la invitación a la ciudadanía para sumarse y participar en estas actividades que, más allá de una representación, constituyen una expresión viva de fe y tradición comunitaria.
