En uno de los momentos más emotivos y comentados de los Juegos Olímpicos de Invierno, la música y el deporte se cruzaron en escena cuando Madonna envió un mensaje personalizado a la patinadora artística estadounidense Amber Glenn minutos antes de su presentación individual.
La atleta de 26 años compite con un programa corto completamente musicalizado con “Like a Prayer”, uno de los himnos más emblemáticos de la llamada “Reina del Pop”. Su rutina —acompañada de un vestuario en tonos burdeos y encaje que evoca el icónico videoclip de la canción— ha captado la atención no solo por su técnica, sino por su fuerte carga simbólica y estética.
Antes de salir al hielo, Glenn recibió un video inesperado: Madonna había visto un clip de su actuación y decidió enviarle unas palabras de aliento.
“Acabo de verte deslizarte con mi canción y tengo que decir que me dejaste impactada. Eres una patinadora increíble, tan fuerte, tan bella, tan valiente. No puedo imaginar que no ganes. Ve por ese oro”, expresó la cantante.
La reacción de Glenn fue inmediata. Con la mano cubriéndole la boca y visiblemente emocionada, la patinadora confesó estar “en shock” y temblando. Más tarde agradeció públicamente el gesto, llamando a la artista “ícono y leyenda”, y aseguró que esperaba hacerle justicia a la canción en la pista.
