Por Rafael Alfonso
Cada niño tiene sus propias formas de disfrutar el mundo, pero sigue siendo responsabilidad de los padres estar al pendiente de cómo sus hijos se divierten. Sabemos que el Yo de los seres humanos tiende al placer y los niños, que aún no saben acotarlo, darán prioridad a éste por sobre otras consideraciones, como la seguridad, la salud y los deberes.
Las actividades recreativas en la infancia son importantes para definir los hábitos concernientes al placer y al entretenimiento que posteriormente formarán parte de la vida adulta.
Por supuesto que una de las actividades recreativasinfantiles más socorridas actualmente es el consumo de contenidos audiovisuales —películas, dibujos animados, juegos y series—, aunque mucho se ha dicho en diferentes plataformas acerca de los efectos que en la cognición y en la salud tienen los dispositivos, como el sedentarismo y la obesidad, hasta lesiones como del túnel carpiano, burnout digital, y hasta, recientemente consignado, niños que requerirán apoyo ortopédico para sostener la cabeza erguida, pues mirar horas y horas el dispositivo que tienen entre las manos, les ha pasado la factura. Ya no digamos las consecuencias psíquicas que este hábito traerá a su vida.
Claro que, de lo anterior, los niños son los últimos responsables. Hay ocasiones en que los padres se entregan a su propio placer y lo imponen como prioridad a sus hijos, incluso menoscabando su seguridad. Un ejemplo de ello es cuando los hijos atestiguan borracheras y otros desenfrenos eróticos por parte de los padres. También sucede con frecuencia que los padres abandonen al niño a su suerte con tal de no ser perturbados en sus propias actividades o en su descanso, que siempre considerarán más importantes.
Es aquí donde la tableta y el teléfono se utilizan como nanas digitales sin que importen demasiado los problemas de postura, de visión y de sedentarismo que a largo plazo este hábito pueda causar; y nos faltará espacio para hablarde los riesgos de exponer a los niños a contenido inapropiado para su edad.
