La rabia es una enfermedad viral que ataca el sistema nervioso central de los mamíferos y que, si no se trata a tiempo, es casi siempre mortal una vez que aparecen los síntomas.
El virus se transmite principalmente por la saliva de animales infectados mediante mordeduras, arañazos o mediante la exposición de heridas abiertas expuestas a dicho fluido.
En mascotas como perros y gatos no vacunados, un contagio puede poner en riesgo no solo la vida del animal sino también la de sus dueños, familiares de este último y a cualquier persona que tenga contacto estrecho con ellos.
La infección progresa hasta causar parálisis, hidrofobia (miedo al agua), convulsiones y, finalmente, la muerte, lo que convierte a la rabia en una de las zoonosis más letales conocidas.
La Organización Mundial de la Salud estima que la rabia provoca alrededor de 60 mil muertes al año en el mundo, siendo principalmente transmitida por perros en regiones con bajo acceso a vacunación animal y servicios de salud.
En México, la situación ha cambiado drásticamente en las últimas décadas gracias a programas de vacunación masiva y de vigilancia epidemiológica. Según la Organización Panamericana de la Salud y la OMS, el país eliminó la rabia transmitida por perros como problema de salud pública, con la última muerte humana registrada por esta vía hace más de 15 años y con cero casos de transmisión canina a humanos desde 2006.
Pese a este avance, la rabia no ha sido erradicada por completo y sigue siendo un riesgo cuando el virus circula entre fauna silvestre como murciélagos hematófagos. En años recientes, se han reportado casos humanos asociados a animales silvestres o a transmisiones indirectas, y autoridades sanitarias han alertado sobre casos en estados como Nayarit, Oaxaca y Jalisco, donde personas contrajeron la enfermedad tras contacto con vectores no vacunados.
Ante este panorama, en la entidad, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) anunciaron el inicio de la Campaña Estatal de Vacunación Antirrábica Canina y Felina 2026 donde se pretende aplicar 372 mil dosis gratuitas en la entidad durante el primer trimestre del año.
Ante esto, se exhortó a la población a acudir a su unidad médica IMSS-Bienestar para informarse sobre las fechas, sedes y horarios de vacunación correspondiente a cada municipio.
“La vacunación antirrábica es una acción prioritaria de salud pública, por lo que perros y gatos deben vacunarse a partir del primer mes de edad, recibir un refuerzo a los tres meses y posteriormente una dosis anual durante toda su vida”, aseguraron las autoridades.
La dependencia recomendó que al acudir a los puestos de vacunación, debe asistir una persona adulta por animal de compañía; llevar a los perros con correa y, de ser necesario, bozal; en el caso de los gatos llevarlos en transportadora o en una bolsa segura.
Posteriormente a la aplicación de la dosis, se debe proporcionar agua suficiente a los animales, evitar actividad física intensa y la exposición directa al sol.
