Luego de que este 19 de septiembre de 2017 se realizó la audiencia final en contra de Alejandro Rivera López procesado por el delito de feminicidio de Dafne Carreño Bengochea, madres de víctimas de este delito pidieron al juez cuarto de lo penal, Luis Salvador Cordero Colmenares, no corromperse y aplicar justicia a través de la sentencia máxima.
“Le pido a las autoridades que se pongan la camiseta de lo que llevan trabajando para que hagan su trabajo honestamente y conforme a la ley. No pido más, no pido menos, sólo la sentencia justa”; señaló Zoila Bengochea, madre de Dafne, asesinada de siete puñaladas el 9 de abril de 2013.
La mujer estuvo acompañada en rueda de prensa por Ana María Robles, mamá de Viridiana Montserrat, asesinada el 19 de octubre de 2012 de 47 puñaladas por Edgar Fabián Martínez Carmona; Elvira Camacho mamá de Ivone Jiménez asesinada a golpes el 4 de agosto de 2013 por Kevín Rojo Martínez, así como por Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad.
El pasado martes, el expediente 110/2013 fue turnado al juez para que dicte sentencia. La madre de la víctima señaló que de acuerdo con el artículo 412 del Código Penal del estado, el delito del feminicidio debe ser sancionado con una pena de 40 a 60 años de prisión.
Más aún -agregaron– se establece hasta un tercio más de la pena si, entre el activo y la víctima existió una relación de concubinato “como así fue entre Dafne y el hoy procesado Alejandro Enrique Rivera López".
De acuerdo con el recuento de Consorcio Para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, desde la tipificación del feminicidio dentro del código penal de Oaxaca, han sido cometido 477. En lo que va del actual sexenio se han cometido 85.
El feminicidio de Dafne constituye el primer proceso bajo aquél tipo penal, sin embargo hasta este momento no ha concluido debido a que la defensa ha utilizado sus relaciones políticas y recursos económicos para entorpecer el proceso penal.
Jésica Sánchez Maya, integrante de Consorcio, señaló que durante el proceso, el abogado de Rivera López asumió una defensa misógina y cargada de prejuicios para justificar el asesinato.
“Trataba de justificar el feminicidio de Dafne alegando que ella era lesbiana, acusándola que hacía tríos, incluso interpuso un amparo en el que alegaba que era más grave el parricidio que el feminicidio”.
