Aunque el futuro es imprevisible e impredecible, siempre se debe tener la mejor expectativa del porvenir confiando siempre en la ayuda de Dios para llevar a cabo proyectos, planes y objetivos personales y colectivos, afirmó el presidente de la Confraternidad de Pastores de la Ciudad y Estado de Oaxaca (Copaceo), Juan Antonio Hernández.
En su mensaje por año nuevo, el ministro afirmó que el 2026 se presenta como una oportunidad para corregir yerros, mejorar virtudes y alcanzar propósitos.
“Que nos hagan cada día ser mejores personas, solidarias con el prójimo, empáticas con el necesitado y congruentes con nuestras convicciones”, añadió.
Subrayó que el fin de un ciclo nos obliga a reflexionar sobre lo hecho tal vez para enmendar equívocos o también para perseverar en aquellas cosas hechas bien y que trajeron excelentes resultados en la vida.
“Recordar que tenemos un vida muy corta nos debe servir para encaminar nuestra existencia a las mejores causas personales y en colectividad”, anotó.
Por esto, envió a todos los oaxaqueños sus mejores deseos y sus oraciones para que los próximos 12 meses con el favor divino, se logren los sueños, se materalicen los anhelos y se hagan realidad los buenos deseos para sus familias, seres queridos y amigos.
“El tiempo es un recurso no renovable, se nos entrega de manera idéntica a todos, nadie tiene más de veinticuatro horas, ni más de siete días, a todos nos toca la misma cantidad, la diferencia entre unos y otros es saberlo aprovechar en cosas positivas y dejar lo superfluo, lo innecesario o que está demás”, aseveró.
