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Llama Arzobispo a aprender de la Sagrada Familia y no olvidar a sus padres

El Arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, en un retrato oficial relacionado a su mensaje sobre la Sagrada Familia.
Foto(s): Emilio Morales Pacheco
Octavio Vélez Ascencio

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos a aprender de la familia de Jesús, María y José para que puedan cumplir la misión en la vida, especialmente no olvidando a sus padres.

“Debemos de aprender de ellos y pedir su intercesión por nuestras familias, para que alcance la gracia para quienes son sus hijos, hermanos, esposos, padres, a ellos hay que buscarlos, son el modelo”, añadió.

En la homilía de la celebración eucarística por la Fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret, Jesús María y José, efectuada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el mitrado afirmó que los creyentes necesitan distinguirse viviendo un gran amor a Dios y así ser un hombre o una mujer de profunda fe, de oración y de virtudes.

“Sin olvidarnos que somos pecadores y en nuestro ser de pecadores, también hay defectos, pero que no nos dominen, que por encima esté el ejercicio de la virtud, practique las virtudes domésticas y así puedan ser como la familia de Jesús, María y José, la Sagrada Familia”, agregó.

Por eso, sostuvo que ninguno de los católicos debe olvidarse de sus padres por ser quienes le dieron la vida.

“Nunca se olvide de ellos, si todavía viven no se olviden, de vez en cuando háblele, visítelos, encuéntrense con ellos, no los abandone. 

A mí me da mucho dolor y mucha tristeza, mirar a tantas personas de la tercera edad que se desgastaron por sus hijos que los han abandonado, ya no los visitan”, señaló. 

Además, expuso que nadie debe avergonzarse de sus padres, porque por ellos les dieron la vida, porque ellos los cuidaron desde pequeños, porque ellos se desgastaron por ellos.

“Hasta el día de hoy siguen haciendo tantas y tantas cosas por ustedes, yo no dudo que si sus padres viven, los encomiendan a Dios, no dudo que los bendicen todos los días. De sus labios sale siempre una bendición, ‘bendice a mi hijo donde quiera que esté, protégelo, defiéndelo de los peligros, ayúdalo, ilumínalo, que viva feliz’, todo eso lo dice papá y mamá ¿No valdrá la pena agradecer?, ¿no valdrá la pena dirigir alguna palabra, no valdrá la pena dejar el esparcimiento, los paseos y encuentros con amigos? Y así ir alimentar el corazón de hijos encontrándose con sus padres y alimentar también el corazón de ellos, porque el hijo regresará. Ellos se sentirán amados, acariciados por sus hijos. Si usted es un buen hijo no le va a faltar la bendición divina, gánese la bendición divina siendo una bendición para sus padres”, añadió. 

Expresó que quienes perdieron a sus padres ya no pueden demostrar ser buenos hijos, pero si los pueden alegrar atendiendo sus consejos, allá donde están con Dios.

“A lo mejor me dirá ‘mis padres ya murieron, ¿cómo puedo ser un buen hijo?, ¿cómo puedo hacer lo que no hice durante sus vidas?, ¿cómo querían sus papás que ustedes vivieran?, alégrenlos, viviendo lo que ellos les dijeron que vivieran. En respuesta a esa oración que siguen haciendo sus papás, a esas bendiciones que siguen implorando de parte de Dios en favor de ustedes, caminen por el camino correcto, sean buenos hijos y serán siempre bendecidos”, anotó.

De la misma manera, subrayó que quienes han tenido la oportunidad de la paternidad y la maternidad deben de llenar de amor el corazón de sus hijos, con la ternura de un padre y una madre, como lo hace Dios.

“Aprenda de Dios, Dios nuestro padre, es siempre un padre lleno de ternura y de amor, aunque a veces nos portemos mal, nuestro padre Dios no pierde la ternura, no nos deja de amar, nos sigue amando, siga amando a sus hijos”, agregó.

Destacó que los padres necesitan sentir su amor a los hijos sobre todo cuando andan desorientados.

“Es cuando más necesita sentir el amor de papá y mamá, el amor es el que cambia, los castigo no es el que cambia, los azotes no cambian, el amor si cambia. Ábrale el corazón a su hijo, que tal vez vive desordenadamente y manifiéstele su amor, así como Dios nuestro padre manifiesta su amor, tengan la ternura de padres para que sus hijos se sientan amados, puedan amarse y reorientar su vida y ser mejores”, aseveró.

Aparte de esto, Vázquez Villalobos convocó a los hijos a no hacer llorar a sus padres porque la vida desordenada hace derramar las lágrimas 

“Rencuéntrense, enderecen la vida, enderecen sus pasos, pídele a Dios que te ayude, porque solos no pueden, ya no hagas lo que estás haciendo, aléjate de los lugares donde te hunden, donde te arrastras, donde te esclavizas, ya no te presentes a esos lugares, evítalos y evita ser lo que tú sabes que te ha causado tanto daño. Y las lágrimas de tus padres que eran de sufrimiento, serán ahora de alegría, al verte que te has corregido, porque eres distinto y ahora sí estarás lleno de vida”, recomendó.

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