- Cerró el año con resultados sobresalientes en la Antequera Cup
La Academia Dragones Ocotlán, encabezada con firmeza y visión por su presidente Romeo Ramírez Reyes, cerró el año 2025 envuelta en un ambiente de satisfacción y orgullo.
Los resultados obtenidos durante este periodo no son obra de la casualidad, sino la consecuencia natural de un trabajo constante, disciplinado y profundamente comprometido con la formación futbolística y humana de sus jóvenes talentos.
El pasado fin de semana, la Academia Dragones viajó con sus escuadras sub 7, sub 9 y sub 11 al torneo relámpago Antequera Cup, celebrado en Puerto Escondido, Oaxaca. Allí, entre el sol, la brisa marina y la emoción de la competencia, el club ocoteco dejó una huella imborrable.
La categoría sub 7 brilló con luz propia en una participación que fue tan sólida como emocionante, coronándose campeones tras una final cardíaca que se definió desde los once pasos.
Con temple y precisión, vencieron 2-0 en la tanda de penales a Dorados de Puerto Escondido, desatando la alegría de jugadores, entrenadores y familias; pero el éxito no terminó ahí: el equipo también obtuvo los reconocimientos a mejor entrenador, mejor portero y el título de goleo individual, reafirmando el excelente proceso formativo que se vive dentro de la academia.
Por su parte, la categoría sub 11 demostró carácter y un nivel competitivo admirable, al llegar hasta las semifinales dejando el alma en cada jugada, mostrando disciplina, talento y una entrega que refleja el trabajo meticuloso del cuerpo técnico.
Aunque no alcanzaron la final, su desempeño confirmó que el proyecto de Dragones Ocotlán avanza con pasos firmes y un futuro prometedor.
Al finalizar el torneo, visiblemente emocionado y orgulloso, el presidente Romeo Ramírez compartió unas palabras que resonaron entre los presentes, agradeciendo profundamente el apoyo incondicional de madres y padres, quienes acompañaron a los equipos en cada partido, alentando sin descanso.
Reconoció también la confianza depositada en el proyecto, un camino que busca no solo formar futbolistas, sino seres humanos íntegros, con valores sólidos y una visión clara de lo que significa crecer con humildad y respeto.
“Gracias por creer en este sueño y por caminar junto a sus hijos en este proceso”, expresó con sinceridad. “Nuestro objetivo es brindarles conocimiento, inculcarles valores y enseñarles que la grandeza se construye con esfuerzo, disciplina y corazón”.
Hoy, la Academia Dragones Ocotlán se ha convertido en una presencia constante en los torneos del estado, y dondequiera que participan, lo hacen con orgullo, pasión y un futbol que habla por sí mismo.
Los resultados obtenidos son sólo una muestra del crecimiento de cada uno de los jóvenes que integran este proyecto, un proyecto que sigue encendiendo ilusiones y formando dragones dentro y fuera de la cancha.
