Por Redacción NOTICIAS
Tom Cruise vivió una noche largamente esperada en Hollywood. Tras más de cuatro décadas encabezando algunos de los éxitos más vistos del cine, el actor finalmente recibió un Oscar: el Honorífico que la Academia entrega a figuras cuya trayectoria ha marcado a la industria. En la ceremonia de los Governors Awards, Cruise habló con emoción sobre el motor que lo ha guiado desde niño: “El cine me ha llevado por el mundo y me ha enseñado a apreciar las diferencias; es parte de lo que soy”. Su discurso se convirtió en una defensa apasionada del séptimo arte y de su capacidad para unir a públicos diversos en una misma sala oscura.
Alejandro González Iñárritu, encargado de entregarle el galardón, bromeó con que resumir 45 años de carrera era una “misión imposible”, antes de destacar la precisión y entrega del actor más allá de sus ya famosas escenas de riesgo. Con 63 años, Cruise subió al escenario arropado por colegas y cineastas que celebraron su legado, desde Steven Spielberg hasta Colin Farrell. Aunque ha sido nominado cuatro veces al Oscar, nunca había obtenido la estatuilla. Esta vez, la Academia también reconoció a Debbie Allen y Wynn Thomas, mientras que Dolly Parton recibió el Premio Humanitario Jean Hersholt. Para Cruise, sin embargo, la celebración fue algo más íntimo: la reivindicación de aquel niño que vio un rayo de luz proyectado en una pantalla y decidió seguirlo por el resto de su vida.
