Pasar al contenido principal

La fiebre del mezcal: expansión del agave deforesta Oaxaca

Amplios campos de cultivo de agave para mezcal reemplazando la cobertura forestal de las selvas caducifolias en una ladera de Oaxaca.
Foto(s): Cortesía
Redacción

La expansión de los cultivos de agave para producir mezcal o tequila, ahora actividades comerciales altamente rentables, ocasionan la pérdida de cobertura de las selvas caducifolias en los estados de Oaxaca, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Guanajuato y Nayarit, lo que impacta directamente en la deforestación de los suelos del país, de acuerdo a la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

El programa institucional de la dependencia federal 2025-2030, señala que la deforestación bruta a nivel nacional, empleando el enfoque de muestreo del Sistema Satelital de Monitoreo Forestal (SAMOF), en el cual se realiza la evaluación de la pérdida o permanencia de la cobertura forestal en los conglomerados o parcelas de muestreo del Inventario Nacional Forestal y de Suelos (INFyS), en el periodo 2001 al 2024, es de 4.89 millones hectáreas.

Asimismo, manifiesta que la deforestación promedio anual en el periodo de análisis fue de 203 mil 552 hectáreas. En este contexto, la pérdida de cobertura forestal en el periodo 2001-2024 ha sido motivada principalmente por la actividad pecuaria. Se estima que el 73.3 por ciento de la deforestación bruta fue ocasionada por la conversión de terrenos forestales a praderas para uso ganadero; el 22 por ciento se debió a la conversión de terrenos forestales para utilizarlos en cultivos agrícolas. Las principales ecorregiones afectadas son las selvas cálido húmedas (42 por ciento), selvas cálido secas (27 por ciento), sierras templado frías (17 por ciento) y otras (14 por ciento).

Añade que, con base en el análisis, se puede deducir que el 95 por ciento de la deforestación ocurre de manera ilegal, pues la SEMARNAT solamente autoriza por excepción el cambio de uso del suelo en un promedio 12 a 13 mil hectáreas al año, mientras que la deforestación bruta promedio anual es de 203 mil 552 hectáreas. 

“Las actividades productivas que inciden en la deforestación son aquellas que involucran actividades agropecuarias comerciales altamente rentables en comparación con la actividad forestal, como la expansión del agave para producir tequila o mezcal que ocasiona la pérdida de cobertura en las selvas caducifolias de los estados de Jalisco, Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Guanajuato y Nayarit”. 

Además de la expansión de los cultivos como la palma de aceite, la soya, el sorgo, maíz, caña de azúcar y cítricos en Campeche, Yucatán y Quintana Roo, y el aguacate en los bosques de pino, principalmente en los estados de Michoacán de Ocampo y Jalisco. Otras actividades de alto impacto, pero con afectaciones menores en términos de superficie deforestada, son los desarrollos turísticos, la minería y los proyectos inmobiliarios y de infraestructura.

Lo anterior destaca que, la deforestación es un fenómeno multifactorial y multicausal, por lo que, para reducirlo y detenerlo el manejo forestal debe dirigirse hacia el aprovechamiento sustentable y complementarse con mecanismos innovadores de mantenimiento de servicios ambientales, con perspectiva de manejo integrado del paisaje, donde las áreas destinadas a conservación no sean vistas de forma aislada, sino que se incorporen al manejo activo, se fomenten actividades productivas a largo plazo y se incrementen las capacidades locales de gestión ambiental, lo cual deberá consolidarse con instrumentos de ordenamiento territoriales. Esto detendrá el avance sobre la frontera forestal para alcanzar la meta de cero deforestación.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.