La Avenida Juárez se tiñó de rojo y negro. No era una marcha más, sino la manifestación de una herida que, a seis años de su desaparición, sigue sangrando. La Corriente del Pueblo “Sol Rojo” y organizaciones aliadas tomaron las calles en el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas para revivir el caso de Ernesto Sernas García, el doctor en derecho que se desvaneció el 10 de mayo de 2018 en San Bartolo Coyotepec.
En medio de consignas y mantas que exigían su presentación con vida, el contingente avanzó desde la Fuente de las Ocho Regiones hasta el Palacio de Gobierno. El ruido de los pasos marcaba un ritmo de protesta que, más que una exigencia, parecía un lamento colectivo.
Para los manifestantes, el caso del académico y defensor de presos políticos es el símbolo de la impunidad. Aseguran que, pese a las denuncias, el Estado mexicano no ha brindado respuestas claras, dejando a su familia y a la comunidad en una dolorosa incertidumbre. La figura de Sernas García, seis años después, se ha convertido en un estandarte de la lucha contra los crímenes de lesa humanidad en Oaxaca. Su nombre es un recordatorio de que la desaparición forzada sigue siendo una dolorosa realidad en el estado y en todo el país.
