Para Marcela Ruiz Cruz, la lucha contra el cáncer cervicouterino, emocional y económicamente, la ha devastado. Sus ganas de vivir la impulsan a seguir sacando fuerzas, pero la falta de medicamentos en los hospitales públicos juega en su contra.
Si en esta semana el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca no le brinda el medicamento que requiere para continuar con sus quimioterapias, abandonará el tratamiento.
“Yo tengo ganas de seguir, de luchar, pero económicamente no hay de dónde. Mis hijos y yo ya estamos muy desgastados (…) Ya acabé con todo. Literal he vendido hasta la estufa de la casa. Ya no sabemos qué hacer. Ahora estoy enfrentando otra vez el regreso de la enfermedad y otra vez me mandan a quimios”, relata con la preocupación
El cáncer llegó a su vida sin viso. Primero fue en un ovario y después hizo metástasis. La atención médica recibida en el Hospital de Especialidades -señala- ha sido de la más alta calidad y calidez, pero la mayoría de las quimioterapias las tuvo que comprar.
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El medicamento fue caro. Las dosis que le fueron suministradas rondaron los 40 mil pesos mensuales. Con el apoyo económico de su familia y la venta de parte de su patrimonio logró salir adelante, sin embargo, la enfermedad regresó en medio de una grave crisis hospitalaria.
Ante la sospecha del regreso de la enfermedad el hospital le realizaría una tomografía. La cita ya estaba programada, pero le fue cancelada porque no había medio de contraste.
“A raíz de la tomografía me detectan el regreso de la enfermedad. A partir de la siguiente semana tengo que entrar otra vez a quimios, pero si el hospital no me da los medicamentos voy a tener que cancelar mi tratamiento porque ya es mucho el gasto, es muy difícil para mí conseguir el dinero”.
Marcela Ruiz Cruz participó el pasado sábado en la marcha “¡Queremos medicinas!” con la que pacientes oncológicos y sus familiares exigieron al gobierno estatal y federal la asignación de recursos para garantizar el derecho a la salud.
Consignas como “No hay quimios, no hay alcohol, pero sí hay corrupción”, “Maldita primavera, el cáncer no espera”, “Esta marcha no es de fiesta, es de enfermos que protestan”, retumbaron en las calles durante la movilización que salió de la Fuente de las Ocho Regiones hacia el Llano.
