La participación de adolescentes en la comisión de un delito está levantando señales de alerta en Oaxaca. Tan sólo durante el 2023 un total de 678 fueron imputados en carpetas de investigación iniciadas en materia de justicia penal para adolescentes; casi dos diariamente.
La cifra obtenida de la Estadística Sobre Personas Adolescentes en Conflicto con la Ley (EPACOL) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), coloca a Oaxaca en el lugar 14 por mayor cantidad de carpetas en donde un adolescente es investigado por haber cometido un delito.
Consultado al respecto, Felipe Sánchez Rodríguez, director adjunto del Centro Calpulli que promueve derechos de las niñas, niños y adolescentes, afirma que estas cifras son el reflejo de una sociedad que les está fallando.
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Detrás de una persona menor de edad en conflicto con la ley -dijo- en primer lugar, hay una familia, llámese el padre, la madre, los tíos, que fallaron; pero también hay un abandono de la escuela y las instituciones dedicadas a la protección de la infancia en el país, destacó.
“En México hay muchos adolescentes en conflicto con la ley porque están abandonados, desatendidos, viven maltrato en el entorno familiar y por esas razones están expuestos al uso de drogas, están en una situación marginal o cuentan con bajo nivel de estudios. Un gran número de ellos sólo tienen secundaria o preparatoria en el mejor de los casos”, expuso.
Recordó que un adolescente es una persona de menor de 18 años que por ello requieren un trato específico cuando infringen la ley y es encontrado culpable. Deben tener derecho a un procedimiento equitativo siempre priorizando la reintegración a la sociedad.
Cuando la delincuencia organizada detecta a los adolescentes en condiciones de abandono, los recluta aprovechando que, por ley, los menores de edad no son castigados con penas punitivas como los adultos.
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Enganchados de múltiples formas las y los menores de edad son enrolados en actividades como grupos de choque, como “halcones”, es decir para vigilar a una víctima o avisar de la presencia policiaca. De la misma manera pueden llegar a desempeñarse como “mulas” para el transporte de drogas o de armas.
La vulnerabilidad y el acecho del crimen organizado también llega a convertirlos en sicarios, para matar o torturar a víctimas, resaltó.
En 2023 las entidades que encabezaron la cifra de mayor cantidad de carpetas de investigación contra adolescentes fueron Nuevo León (4 mil 98), Estado de México (3 mil 400), Guanajuato (3 mil 242) y Sonora (2 mil 275).
