Nacieron con fines de entretenimiento, pero ante la falta de justicia las redes sociales se volvieron una herramienta de denuncia.
En menos de un mes, dos jóvenes oaxaqueñas expusieron la impunidad de sus agresores sexuales pese a las denuncias penales interpuestas. En uno de los casos, después del video, la fiscalía realizó la detención de los agresores, el otro espera por respuestas.
“Nos estamos encontrando ante una dinámica interesante porque las mujeres se están apropiando de las tecnologías para utilizarlos como canales de denuncia, una denuncia que permite mostrar que hay una desconfianza en las instituciones”, señaló Soledad Venegas Nava alfabetizadora digital, especialista en prevención de la violencia digital, los derechos digitales y apropiación de las tecnologías.
Casos de violencia de género que han sido ignorados, minimizados o revictimizados por el sistema de justicia, han encontrado en el espacio digital una forma de contención, solidaridad y apoyo colectivo.
“Se sienten vistas y arropadas por mujeres que han vivido experiencias similares”, destacó.
“Al ver que la justicia no va a hacer nada, hago este video”
Uno de los casos más recientes de este uso, comenzó a hacer eco el pasado 9 de julio. En Facebook circuló el testimonio de una víctima de violencia sexual. En su video no sólo exponía la manera en la que fue violentada por un cliente de la empresa para la que trabajaba, sino también la dilación de las autoridades en las investigaciones y las consecuencias económicas y psicológicas derivadas del delito.
A nivel nacional Oaxaca ocupa el noveno lugar por incidencia de delitos sexuales. De enero a mayo de 2025, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), fueron abiertas 287 carpetas de investigación por el delito de violación simple y equiparada.
En el video que dura casi 20 minutos, la denunciante relató que el delito se cometió el 27 de octubre de 2024 y hasta el momento su agresor sigue libre, incluso se atrevió a presentarse en su nuevo empleo.
Este evento traumático la llevó a renunciar a su trabajo, perder sus ingresos, su estabilidad mental, su salud, incluso pensó en suicidarse. “Me quedé sin nada”, expresó.
El día de la agresión había acudió a trabajar como de costumbre en una empresa ubicada en Etla, dedicada a la venta de repuestos y suministros para automóviles. Conforme a su itinerario de trabajo tenía contemplado viajar a los mixes para visitar a su cartera de clientes, sin embargo, recibió una llamada del dueño de una refaccionaria ubicada en Avenida Lázaro Cárdenas quien le solicitaba que acudiera con urgencia para el cambio de unas piezas.
Al llegar al lugar el sujeto le indicó que pasara. Ella se negó, pero ante la insistencia entró. Estando ahí se dio cuenta que no había más trabajadores. El momento fue aprovechado por el individuo para cometer la agresión sexual.
Al salir la joven llamó a su jefa y le contó lo ocurrido. Posteriormente denunció ante la fiscalía, sin que hasta el momento haya un avance en la investigación.
La empresa en la que laboraba no le brindó apoyo y tampoco tomó cartas en el asunto contra el cliente en cuestión. “No es justo que la empresa no me apoyó, no era su responsabilidad, pero moralmente lo hubiera hecho”.
Aunque señaló que teme de lo que pueda llegar a ocurrirle después de denunciar públicamente a su agresor, señaló que lo consideró necesario frente a la falta de respuesta institucional.
“Pensé mucho en hacer este video, meses, pensé en callar para siempre y ya, pero pasaron cosas que me hicieron hablar. Al ver que la justicia no va a hacer nada me pongo a hacer este video”.
Tras la denuncia en redes, la detención de los agresores
No ha sido el único caso denunciado en redes sociales. Días antes, Mariel Ortega, oaxaqueña radicada en Corea expuso la dilación de la fiscalía para librar la orden de aprehensión en contra de su padrastro y su madre.
La joven youtuber denunció que durante la infancia y a lo largo de su adolescencia fue víctima de violencia sexual, producto de la cual fue obligada a ser madre.
Después de que el video se viralizó ambas personas denunciadas fueron detenidas para continuar el proceso penal.
Después de la denuncia no viene la calma
Andy Torres, director del Colectivo DRL que da acompañamiento a mujeres víctimas de violencia digital, destacó que como herramienta de denuncia las redes sociales tienen un impacto importante, sin embargo, también llegan a desatar reacciones negativas.
En lo que va de este año el colectivo DRL ha conocido 900 casos de los cuales el 90 por ciento termina en una denuncia digital para visibilizar al agresor.
“Cuando ellas hacen públicos sus casos, generalmente lo que sigue es otro tipo de violencia. Los agresores buscan callar el mensaje, lanzar amenazas y también el cuestionamiento o revictimización de la gente que cuestiona su palabra”.
El internet es una buena herramienta para recurrir, pero hay que tener conciencia de lo que sigue y en este sentido tener una red de apoyo para el respaldo de manera digital y emocional, agregó.
En menos de un mes
2 jóvenes oaxaqueñas expusieron la impunidad de sus agresores sexuales en redes sociales, pese a denunciar formalmente
A nivel nacional
9o. lugar ocupa Oaxaca por incidencia de delitos sexuales
De enero a mayo de 2025
287 carpetas de investigación por el delito de violación simple y equiparada.
Otras cifras
900 casos de los cuales el 90 por ciento termina en una denuncia digital para visibilizar al agresor, según el Colectivo DRL
