Texto y fotos: Alexandra Zolorio
En Oaxaca, una bebida ancestral se mantiene viva gracias a la dedicación y el amor de las mujeres que, generación tras generación, resguardan su elaboración. Hablamos del tejate, una "bebida de los dioses" que, en lugares como Santa María El Tule, se resiste a la homogeneización de la gentrificación, ofreciendo un sabor auténtico y arraigado en la tradición.
Andrea Victoria Hernández Sánchez es una de estas guardianas. Con 16 años de experiencia, Andrea representa la tercera generación de mujeres en su familia dedicadas a la elaboración del tejate.
"Desde mi abuelita Maura, que en paz descanse, ella le enseñó a mi mamá, ella nos enseñó a nosotros y así lo vamos a llevar por generaciones", comparte Andrea con orgullo.
La historia familiar de esta bebida se teje desde San Andrés Huayápam, donde la madre de Andrea aprendió el proceso completo, desde el tueste de los ingredientes hasta el batido final. Al mudarse a El Tule, la tradición continuó, convirtiéndose en el sustento y la pasión de la familia.
Amor y cuidado en cada sorbo: Magia en las manos
La elaboración del tejate es un arte que requiere precisión y, sobre todo, amor. "Todo tiene un proceso, se tuesta en el comal, se lleva al molino", explica Andrea.
Destaca que la presencia femenina en este proceso no es casualidad: "antes era muy difícil ver a un hombre en el molino, yo creo que por eso solamente las mujeres lo hacemos".
La meticulosidad en la cocción de ingredientes clave como el cacao y el pixle (hueso de mamey) es fundamental, y las mujeres tejateras son expertas en este cuidado.
Más allá de ser una fuente de ingresos, la preparación del tejate es una labor hecha con el corazón.
"Nosotros lo hacemos por gusto y por un poco de ingreso. Porque cuando nosotros sabemos que vamos a dedicarnos a tostar para preparar el tejate, lo hacemos con amor", enfatiza Andrea.
Cada paso, desde el tueste de la rosita de cacao hasta la molienda y el batido lento con agua, para corona con hielo, se realiza con la intención de que el tejate tenga el sabor exacto y original, tal como lo aprendieron de sus ancestros. Lo que impulsa su dedicación es la satisfacción de saber que quienes lo beban disfrutarán de ese sabor auténtico.
El proceso es meticuloso: se tuesta el pixle y la rosita de cacao a una cocción media, se muelen hasta obtener una pasta, se cuece el maíz con ceniza y se lleva al molino para obtener la masa que se mezclará con los demás ingredientes.
Finalmente, el arte del batido manual logra la espumosa consistencia característica de la bebida.
"Yo me voy a lo natural o a lo casero, no es lo mismo procesado", sentencia Andrea, en clara referencia a las versiones comerciales que buscan imitar sin éxito la esencia del tejate tradicional.
Resiste a la inflación
En un mundo donde los precios tienden a inflarse, especialmente en bebidas artesanales, Andrea y su familia mantienen una postura firme: ofrecer un precio justo.
"Nosotros entendemos que ya subió todo, el hueso de mamey, el cacao, pero nos ponemos de la parte del comerciante ‘si está caro, ya no lo van a comprar’", comparte Andrea la filosofía que les ha permitido resistir el encarecimiento de las materias primas.
Y es que el tejate, más que una bebida, es una experiencia fresca, rica y nutritiva, que proviene de tiempos inmemoriales.
Aunque tradicionalmente se le conoce como la "bebida de los dioses", debería ser más precisamente la "bebida de las diosas"; después de todo, desde la antigüedad, son únicamente las mujeres quienes la preparan.
Si bien en sus orígenes se preparaba principalmente con cacao, hoy en día existen variaciones con coco o cocoyul, demostrando la versatilidad de esta bebida milenaria que, gracias a mujeres como Andrea, sigue deleitando paladares y preservando la rica herencia cultural de Oaxaca.
Beneficios nutricionales
- Energía: El maíz nixtamalizado proporciona una buena fuente de energía.
- Proteína y Fibra: El tejate, al igual que las tortillas, ofrece cantidades significativas de proteína y fibra.
- Minerales: Contiene calcio, magnesio, potasio, hierro y zinc, importantes para diversas funciones corporales.
Hidratación: Es una bebida refrescante, ideal para combatir el calor.
Ingredientes Clave
- Maíz: Base de la bebida, aporta la mayor parte de sus nutrientes.
- Cacao: Le da sabor y aroma característico, además de aportar antioxidantes.
- Huesos de mamey: Aportan un sabor particular y se utilizan para dar textura a la bebida.
- Rosita de cacao: Flor comestible que le da aroma, sabor y textura espumosa.
"Antes era muy difícil ver a un hombre en el molino, yo creo que por eso solamente las mujeres lo hacemos".
Andrea Victoria Hernández Sánchez, tejatera
