Liliana Blum, una de las voces más potentes de la literatura mexicana contemporánea, se caracteriza por explorar la complejidad de la naturaleza humana, especialmente en contextos de violencia y opresión. Acaba de publicar con el sello Seix Barral, “Ráfaga Roja”, libro en el que incursiona en la ficción histórica.
Blum utiliza la primera persona para contar los sinsabores de la guerra y la invasión de Hitler en los Países Bajos con elementos históricos, pero también con una profunda introspección psicológica, ofreciendo una visión íntima de la protagonista y su entorno.
Situada en los Países Bajos en el umbral de la Segunda Guerra Mundial, “Ráfaga roja”sigue los pasos de Johanna “Hannie” Schaft, una joven estudiante de Derecho que, tras una inquietante consulta con un quiromante de orientación jungiana, recibe una profecía que cambiará su destino: su vida será breve, pero significativa.
A medida que la ocupación nazi se intensifica, Hannie se involucra cada vez más en la lucha clandestina. Gracias a su inteligencia, determinación y capacidad para camuflarse, ya sea como trabajador, soldado, chica moffen o ciudadano común, se convierte en una de las figuras más temidas por el régimen, conocida entre las filas nazis como “la chica del cabello rojo”, símbolo de valentía y rebeldía en la resistencia holandesa.
Íntima y epistolar
Ráfaga Roja (Seix Barral, 2025) es una novela epistolar íntima y contundente que recupera la figura de Johanna “Hannie” Schaft, una joven neerlandesa que se convirtió en uno de los rostros más emblemáticos de la resistencia contra el nazismo. Ambientada en los Países Bajos en los albores de la Segunda Guerra Mundial, la historia entrelaza la crudeza histórica con una profunda exploración psicológica.
Liliana Blum elige lo íntimo para narrar un contexto histórico de suma importancia en la historia de la humanidad: los capítulos, que llevan el título de los alimentos que los nazis le dan a Johanna en su detección y tortura, están escritos a modo de cartas dirigidas a Annie, su hermana menor, fallecida en la infancia.
Esta elección formal convierte la narración en una suerte de diálogo post mortem, un acto de confesión y consuelo, en el que la protagonista va desgranando sus decisiones, sus miedos y el sentido de su lucha política y existencial.
Espía y mensajera
Convertida en espía, mensajera y francotiradora bajo el nombre falso de Hannie Schaft, Johanna actúa con valentía en un entorno brutal. Su figura es perseguida directamente por el régimen nazi, al grado de que Hitler exige su captura como prioridad. El apodo con que se la conocía entre sus enemigos –“la chica del cabello rojo”– más su habilidad innata para disparar da nombre a esta novela que reimagina su historia con voz literaria propia: «Eres mi ráfaga roja, me dijo, y en ese momento se acercó para besarme.
Así, un beso profundo, apasionado, como Ingrid Bergman y Humphrey Bogart en Casablanca».
El encierro y la transformación
La novela inicia con Johanna en su celda, contándole a su hermana Annie, fallecida en la infancia, sobre su detención, la tortura, la escasa comida que recibe y reflexiones sobre la guerra. En ese encierro, Johanna medita sobre cómo el conflicto transforma a las personas llevándolas a cometer actos terribles.
Esta conversación íntima con la memoria de su hermana funciona como un puente narrativo hacia el pasado, específicamente a diciembre de 1939, cuando la guerra apenas comenzaba y era una joven estudiante de Derecho que soñaba con trabajar en la Liga de las Naciones en Ginebra. Compartía piso con sus amigas en Haarlem y disfrutaba de los descubrimientos de la juventud: la libertad, el conocimiento, el crecimiento.
La ocupación nazi
A través de sus recuerdos, Johanna narra cómo la ocupación nazi fue penetrando todos los aspectos de la vida cotidiana, incluso en la universidad. Al principio nadie imaginaba la magnitud de lo que estaba por venir, y mucho menos ella. Poco a poco, la tensión se fue haciendo palpable, y lo que empezó como un intento por mantener su vida normal se convirtió en una decisión radical: unirse a la resistencia. Comenzó robando identificaciones, pequeñas acciones que pronto escalaron a misiones cada vez más peligrosas, marcando su transformación de estudiante soñadora a luchadora clandestina.
Dos líneas de tiempo
A lo largo de cada capítulo vemos el crecimiento de Johanna, ahora Hannie, y los distintos retos que enfrenta para integrarse en la lucha contra los nazis. La acompañamos en su transformación hasta convertirse en parte importante de la resistencia, mientras las reflexiones sobre la muerte comienzan a acecharla con más fuerza. Aunque vive en un entorno marcado por la guerra y está constantemente involucrada en misiones de alto riesgo, su humanidad persiste.
Esta humanidad se manifiesta en el compañerismo entre los miembros de la resistencia y en el amor fugaz pero intenso que desarrolla con Jan, uno de sus compañeros. El tiempo que ha pasado es breve, pero ella ya no es la misma joven de antes, ya que «con la guerra muchas cosas se comprimen en poco espacio, en poco tiempo: grandes aprendizajes, grandes pérdidas, grandes amores, como si guardaras un elefante en una cajita de música».
Nada de comer
Liliana Blum logra aquí un cierre poderoso y conmovedor: reconstruye los últimos pasos de Hannie, la forma en que se convirtió en leyenda y cómo, incluso en sus últimos días, el peligro la obligó a transformarse una vez más. Cuando dan con su identidad, se ve forzada a renunciar a su característico cabello rojo, ese símbolo de rebeldía y libertad, a borrar lo que la distinguía para poder seguir adelante. Pero no hay forma de escapar del todo.
Su captura y posterior ejecución sellan su destino, y con ello, la circularidad del libro cobra un peso devastador. Todo lo que leímos desde el inicio adquiere otra dimensión: sabemos cómo acaba, pero lo que importa es cómo se cuenta, cómo se sostiene ese hilo de tensión, de amor, de lucha, de pérdida.
El libro no solo narra la vida de una heroína, sino que también plantea una pregunta profunda: ¿cómo se sostiene la humanidad cuando todo alrededor exige volverse inhumano para sobrevivir?
Conócela
Liliana Blum, nacida en Durango, México, en 1974, es una destacada escritora mexicana conocida por su enfoque en temas complejos y oscuros de la naturaleza humana. Es autora de las novelas “Pandora” (Tusquets, 2015), “El monstruo pentápodo” (Tusquets, 2017), “Cara de Liebre” (Seix Barral, 2020), “El extraño caso de Lenny Goleman” (Planeta, 2022) y de los libros de cuentos “La maldición de Eva” (2002), “¿En qué se nos fue la mañana?” (2007), “Vidas de catálogo” (2007), “The Curse of Eve and Other Stories” (2008), “Yo sé cuando expira la leche” (2011), “Tristeza de los cítricos” (2019), “Todas hemos perdido algo” (Tusquets, 2020) y “Un descuido cósmico” (Tusquets, 2023).
Sus escritos son parte de las antologías “El crimen como una de las bellas artes” (2002), “Atrapadas en la madre” (2006), “El espejo de Beatriz” (2009), “Óyeme con los ojos: de Sor Juana al siglo 21” (2010) y “Three Messages and a Warning: Contemporary Mexican Short Stories of the Fantastic” (2012). “Ráfaga Roja” (Seix Barral, 2025) marca su debut en la ficción histórica.
