La región de los Valles Centrales y el Istmo de Tehuantepec concentran el 48 por ciento de muertes violentas de mujeres en el estado lo que las coloca en las zonas de mayor riesgo de feminicidio.
Las cifras de Grupo de Estudios Sobre la Mujer Rosario Castellanos (GESMujer), detallan que del 1 de enero al 19 de mayo 33 mujeres fueron privadas de la vida en toda la entidad, de ellas 8 corresponden a Valles Centrales y 8 del Istmo de Tehuantepec.
El último caso es el de R.H.A de 19 años de edad quien fue privada de la vida por su pareja. Su cuerpo fue encontrado al interior de una vivienda con múltiples lesiones en el rostro, cabeza y extremidades. Los hechos se registraron en Reyes Mantecón el pasado 19 de mayo.
Días antes, en Juchitán de Zaragoza en el Istmo de Tehuantepec fue hallado en la vía pública el cuerpo de Kaely de 30 años de edad. Presentaba impacto de arma de fuego en varias partes, entre ellas en la cabeza.
En este mes suman seis mujeres asesinadas. Abril ha sido el mes más fatídico con diez casos. A lo largo del año, el 45 por ciento de los feminicidios se perpetraron en la casa, seguido de la vía pública con un 21 por ciento.
El uso de armas de fuego sigue siendo una constante, hecho que refleja la facilidad de tener acceso a éstas y la falta de control para su uso.
El feminicidio, tipificado en el artículo 325 del Código Penal Federal, es la forma más extrema de violencia de género y una grave manifestación de discriminación contra las mujeres. Se considera feminicidio cuando una mujer es asesinada y existen razones de género, como violencia sexual, mutilaciones, antecedentes de violencia, amenazas, incomunicación o exposición del cuerpo en espacios públicos.
A menudo, los homicidios de mujeres no se investigan con perspectiva de género, lo que puede ocultar casos de feminicidio. Por ello, el Modelo de protocolo latinoamericano de investigación de muertes violentas de mujeres recomienda analizar todas las muertes violentas de mujeres —incluso las que parecen accidentes o suicidios— con enfoque de género, para confirmar o descartar esta forma de violencia.
