En el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca de Juárez se registran de seis a siete cristalazos a la semana, así lo aseguró el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya Villanueva, durante conferencia de prensa.
El término "cristalazo" se refiere a cuando delincuentes rompen los cristales de los vehículos para robar objetos de valor en su interior. Este tipo de delito es una modalidad específica dentro del robo de autopartes y pertenencias en vehículos.
Números alarmantes
Durante su conferencia, el edil admitió que son números alarmantes y es que, de acuerdo con el reporte emitido por el secretario de Seguridad Vecinal, Claudio de Jesús Pérez y Pérez, en un mes se han registrado 30 cristalazos, aún que no ha especificado cuántos reportes se han acumulado durante el año.
Algunas recomendaciones
Los cristalazos se relacionan con el robo, por lo que las autoridades han recomendado adoptar medidas de seguridad y hábitos para evitar que los delincuentes cometan sus fechorías, como evitar dejar objetos de valor a la vista, estacionarse en lugares seguros o usar estacionamientos cerrados o vigilados siempre que sea posible.
Si se estaciona en la calle, se recomienda buscar áreas bien iluminadas y con flujo constante de personas, así como evitar estacionarse en lugares aislados o con poca visibilidad.
Además, se recomienda instalar cámaras de seguridad en tu hogar o negocio si estacionas cerca de ellos y reportar cualquier actividad sospechosa a las autoridades locales.
Lección aprendida
Luis Daniel tiene una tienda de ferretería por lo que es común que con su vehículo realice algunas entregas a clientes que no pueden acudir a la tienda.
Narra que eran las 17:25 horas del 17 de febrero cuando tuvo que realizar un pedido en una oficina ubicada en la Calle de Crespo, para ello, tuvo que estacionar su unidad en la calle de Quetzalcóatl, lamentablemente cuando regresó se percató que con un tabique le habían roto el cristal de la puerta trasera del lado izquierdo.
De acuerdo con el joven, se le olvidó que había dejado unas cajas con artículos en el asiento trasero, este descuido hizo que tuviera que desembolsar más de cinco mil pesos para poder sustituir el cristal.
“Me he dedicado a esto por más de cuatro años, siempre trato de tomar mis precauciones y no dejar nada en el auto, pero a veces lidiar con el tráfico, el calor, tratar de cumplir con los horarios y demás hace que se me olvide que tengo que revisar qué dejo porque no falta el ladrón que está pendiente de lo que dejamos en el vehículo”, asegura.
Falta de denuncias
Al cuestionarlo sobre si realizó la denuncia correspondiente, Luis Daniel asegura que no acudió ante las autoridades, ya que consideró que no conseguiría nada con hacerlo puesto que no sabía quién había sido la persona que le había robado.
Es importante destacar que la falta de denuncias y la subestimación de estos delitos pueden influir en las estadísticas oficiales, lo que dificulta obtener una imagen completa de la frecuencia real de los "cristalazos".
Y es que así como Luis, hay muchos automovilistas que no logran identificar a los cristaleros y por ende no denuncian, además, en Oaxaca no se dispone de estadísticas públicas específicas sobre la detención de individuos dedicados exclusivamente a esta modalidad delictiva.
“Les recomiendo no dejar nada ni en la parte de adelante ni atrás, si vas a dejar una chamarra o cualquier articulo personal, asegúrate de colocarlo en la cajuela o guantera, evitar a toda costa artículos que se vean a través del vidrio”, expresó finalmente.
