La maternidad está romantizada; la situación que todos los días enfrentan las mujeres que tienen hijos es complicada y se agudiza conforme aumenta el número de hijos.
De entrada -señala Diana Luz Vázquez Ruiz, impulsora de la Ley Sabina- se calcula que, en México, siete de cada diez mujeres inmersas en el mercado laboral formal se ven orilladas a renunciar a su empleo al llegar la maternidad, debido a los obstáculos para conciliar con su trabajo remunerado.
“Las mujeres tenemos que renunciar a la posibilidad de seguir en el mercado laboral formal y, por tanto, caemos en la precarización. De cierta manera, nos condenan a la pobreza, salvo en aquellos casos en donde se tienen privilegios o una red de acompañamiento en los cuidados”, destacó la activista y madre autónoma.
Su afirmación tiene sustento en los números. Las cifras más recientes de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares (ENIGH), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, señalan que el ingreso promedio trimestral de las mujeres en Oaxaca con dos hijos en 2022 era de 14 mil 225 pesos; la cantidad disminuía considerablemente cuando aumentaba a cuatro hijos, pues el ingreso trimestral se calculó en 9 mil 966 pesos.
Romantizar la maternidad ha derivado en la naturalización de las mujeres como cuidadoras y responsables de la crianza de las infancias. La Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (Enasic) 2022 señala que, en el hogar, la madre es la cuidadora principal de los niños hasta 5 años (86.3 por ciento) y de los menores de seis a 17 años (81.7 por ciento).
“En México llevamos años de atraso, por no decir décadas, respecto de países que han priorizado el crecimiento y desarrollo de las infancias, lo cual tiene que ver con garantizar condiciones dignas a quienes están gestando. En otros países del primer mundo lo que han hecho es ampliar los permisos de maternidad que van de un año a dos, para que puedan tener una maternidad digna. Eso en México sigue siendo un tema a discusión”, destacó la también activista.
Para Rosario Martínez Miguel, presidenta del Grupo de Estudios sobre la Mujer “Rosario Castellanos”, es importante señalar que la celebración no es lo fundamental, sino la reflexión sobre las condiciones en las que viven las madres en México.
El hecho de ser madres trabajadoras en sí mismo ya es un desafío laboral, ante la falta de un sistema de cuidados que permita desarrollarse laboralmente sin que esto signifique una carga imposible de llevar por las dobles o triples jornadas que se añaden a las mujeres, enfatizó.
“La conciliación entre el trabajo y la crianza es un problema que el Estado ha dejado en manos de las mujeres y a costa de su salud. La ausencia de políticas de cuidados crea un entorno en donde las mujeres tienen que decidir entre el desarrollo profesional y laboral o el cuidado de hijas e hijos”.
Abandonar el mercado laboral por maternar abre más la brecha salarial, limita la autonomía económica y agrava las desigualdades de género. “No es un problema individual, es un asunto estructural que requiere acciones urgentes”, enfatizó.
En el arranque de su sexenio, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el Sistema Nacional de Cuidados sería una de las primeras deudas a saldar con las mujeres; sin embargo, se haría de manera gradual. En diciembre de 2024 dio inicio el Sistema Nacional de Cuidados con la apertura de 12 Centros de Educación y Cuidado Infantil en Ciudad Juárez, Chihuahua, dirigidos a mujeres en situación de pobreza, así como a trabajadoras de la maquila y jornaleras agrícolas de esa ciudad. Hasta el momento es el único.
Panorama
7 de cada 10 mujeres inmersas en el mercado laboral formal en México se ven orilladas a renunciar a su empleo al llegar la maternidad.
14 mil 225 pesos era el ingreso promedio trimestral de las mujeres con dos hijos en 2022 en Oaxaca
9 mil 966 pesos era en ese mismo periodo para mujeres con cuatro hijos
86.3 % de las madres son las cuidadoras principales de los niños hasta 5 años en el hogar
81.7 % de las madres cuidan a menores de 17 años en casa
“Las mujeres tenemos que renunciar a la posibilidad de seguir en el mercado laboral formal y, por tanto, caemos en la precarización. De cierta manera, nos condenan a la pobreza, salvo en aquellos casos en donde se tienen privilegios o una red de acompañamiento en los cuidados”.
Diana Luz Vázquez Ruiz, impulsora de la Ley Sabina
Principales proveedoras
37.1% de los hogares en Oaxaca tienen jefatura femenina. Si bien no son exclusivamente madres trabajadoras, esto indica que un número significativo de mujeres son las principales proveedoras.
Participación en la fuerza laboral
- En el tercer trimestre de 2024, la tasa de participación laboral en Oaxaca fue del 60.6%, y el 42% de las personas empleadas eran mujeres
- A nivel nacional, siete de cada diez mujeres en la fuerza laboral son madres (IMCO)
Desafíos
- Largas jornadas laborales: Una parte significativa de las madres trabajadoras en México trabaja más de 48 horas a la semana.
- Distribución desigual del trabajo doméstico: Las madres trabajadoras en México dedican considerablemente más horas a la semana al trabajo, las tareas del hogar y el cuidado de los hijos en comparación con los hombres.
- Acceso limitado al cuidado infantil: Muchas madres trabajadoras dependen de familiares para el cuidado de sus hijos, mientras que otras los tienen en guarderías o escuelas. Una parte significativa informa no tener ningún tipo de apoyo.
- Incumplimiento de la licencia de maternidad: Algunos empleadores no cumplen plenamente con la licencia de maternidad legalmente obligatoria, lo que obliga a las madres a regresar al trabajo antes de tiempo.
- Empleo informal: Una alta tasa de informalidad laboral en Oaxaca (81.1% en el tercer trimestre de 2024) probablemente afecta a las madres trabajadoras, lo que a menudo conlleva condiciones laborales precarias y falta de beneficios de seguridad social.
