Colectivos de madres buscadoras de Oaxaca marcharán este diez de mayo. “Para nosotras no hay nada que celebrar”, señaló Martha Pablo, presidenta de Oaxaqueños Buscando a los Nuestros.
La primera vez que Martha marchó fue en mayo de 2021. En esa ocasión como ahora, el sentimiento es el mismo: desazón y tristeza por la ausencia de su hijo Jaziel Vladimir desaparecido el 22 de mayo de 2019 en Tlapa de Comofort, Guerrero.
“Desde el momento en que te marca el destino, la vida, que te hace falta un hijo o una hija de esta manera como fueron arrebatados, es el dolor más grande. Si enterrar a un hijo o una hija es terrible, el no saber en dónde está, no saber qué pasó con ellos, qué les están haciendo o si aún siguen vivos, es lo más difícil. Desgraciadamente lo tenemos que afrontar. Nos duele y por ese dolor, por esa rabia y al amor a ellos es que hay que seguir adelante hasta que las fuerzas nos lo permitan”, señala.
La marcha de 2025 en Oaxaca tendrá su punto de partida a un costado del Monumento a la Madre. En esta ocasión se sumará la organización Sol Rojo, COJUDIDI y el Komite Pejy Tyotk, éste último fundado a partir de la desaparición de la defensora de derechos humanos, Sandra Domínguez.
Las desapariciones en el país han ido en incremento. Oaxaca, de acuerdo con datos de Red Lupa, hasta mayo de 2024 se ubicaba en un nivel medio inferior de gravedad y crecimiento de casos de personas desaparecidas asociado al avance en la creación de institucionalidad y leyes locales.
En su análisis señala que los casos de desaparición en Oaxaca tuvieron un primer periodo de aumento entre el 2007 y el 2008, después las cifras volvieron a bajar hasta el 2021, siendo el 2022 el año con la mayor concentración de casos.
“Esto es terrible, día a día se suman más casos. Antes pensábamos que Oaxaca era la excepción en ese delito, pero ahora está dentro de las estadísticas. Desgraciadamente nos alcanzó la delincuencia”.
En medio de este escenario y, a pesar de los riesgos, las madres buscadoras no se rinden.
“Si no somos nosotras las que los busquemos, nadie lo hará. Claro, también tenemos que exigir a las autoridades lo que les corresponde”, afirma Martha con la experiencia de seis años de búsqueda.
