El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos agradeció al pueblo católico por su colaboración para el sostenimiento del Seminario Pontificio de la Santa Cruz.
“Nuestro pueblo ama a los seminaristas, porque sabe que son llamados y que un día serán sacerdotes”, agregó.
En la homilía de la misa de calenda por la celebración de Feria del Seminario 2025, el mitrado sostuvo que la festividad cumplirá 34 años por obra de Dios porque ha tocado los corazones de los oaxaqueños.
“Son 34 años y seguirán sumándose años, años y más años, porque Dios toca los corazones. Nos alegramos con nuestro pueblo oaxaqueño por todo lo que hace en favor de nuestro Seminario”, añadió.
Por eso, expuso que las diferentes parroquias comparten la música, el grupo folclórico y alimentos, para el sostenimiento del Seminario.
“Es para sostenimiento de los jóvenes que han sentido que Dios los llama al sacerdocio y se preparan con alegría, con responsabilidad, recibiendo enseñanzas, motivaciones y creciendo en las virtudes humanas, en las virtudes espirituales y en las virtudes de servicio, para su sacerdocio el día de mañana”, anotó.
Subrayó que el pueblo católico ama a los seminaristas, porque sabe que son llamados y un día serán sacerdotes.
“Nuestro pueblo ama a nuestro Seminario y cada día lo vemos más y más y quedamos admirados de todo. Nos admiramos el año pasado de la participación en la calenda y en la feria. Por eso, nos vamos a quedar admirados el domingo en la Feria”, aseveró.
De la misma manera, dio las gracias al pueblo católico por orar por los sacerdotes y por participar también en su sostenimiento.
“Nos sostiene con su amor, con su misericordia, con su perdón, con tantos y tantos detalles en los que nos hace ver lo que somos, a quién representamos, a quién servimos, a quién seguimos”, afirmó.
Ante esto, dijo que los sacerdotes y los seminaristas corresponderán a Dios en el ejercicio de su ministerio y en el crecimiento de virtudes de quienes se están formando, para asemejarse y parecerse cada vez más a quien es el pastor, al Señor Jesucristo, el resucitado.
