Pasar al contenido principal

Consultorio del Alma: Cuenta Conmigo | Una breve pausa | Psicoanálisis, política y ciudadanía

Foto(s): Cortesía
Redacción

Alejandro José Ortiz Sampablo 

Este lunes por un inconveniente de salud, no se me será posible dar continuación al tema “Omnipotencia del Yo e ignorancia sobre el psicoanálisis”, pero aprovecharé para compartirles queridas lectoras y lectores, una nota que escribí en el 2020, que casi estoy seguro será de su interés.

Siempre fue así. Resignificación de lo vivido

Una de las tantas heridas que a muchas personas se les hace presente en la edad adulta es la severidad con la que fueron reprendidos por sus padres y eventualmente conservan en la memoria un “siempre fue así”, recuerdos que al parecer se encuentran a la expectativa de emerger cuando las condiciones se reúnen. Por lo general, situaciones que involucran pérdida prestan buen material y energía para ello.

 

El primer momento clínico

La vivencia es aquello a lo que tenemos acceso de manera expedita gracias a la narración del paciente. En los primeros encuentros con el futuro analizante es imprescindible la disposición tierna de parte del psicoanalista; sin embargo, esta no sólo tiene la función de acoger tales vivencias, también será un instrumento importante para ejecutar el arte de la investigación psicoanalítica.

La vivencia es el umbral para acceder a la lógica a la cual obedece la vida interna del paciente. En la cotidianidad, estamos acostumbrados a dar demasiada importancia a las vivencias para explicar el actuar o padecer de los individuos. Se piensa que, si se conocen las penas infantiles del susodicho, se tiene un buen argumento para aplicar el precepto a toda acción corresponde una reacción. Sin embargo, cuando acogemos en tratamiento a un paciente no podemos conformarnos con la simplicidad de esta explicación.

 

Una vivencia y dos errores en la clínica

Una vivencia está cargada de un sinfín de estados afectivos y pensamientos, por lo que pretender extraer conclusiones a partir de sólo lo dicho por el paciente es un error común; otro es incluir la cosmovisión de quien lo escucha.

Una vivencia rica en consecuencias para Freud y su teoría de la vida anímica fue cuando descubrió que de algunas anécdotas narradas por sus pacientes no existía evidencia alguna o en gran parte habían sido modificadas, tal sorpresa en el primer momento parecía derrumbar el edificio teórico hasta entonces construido. Una vez que Freud recobró la serenidad, incluyó este nuevo elemento a su teoría, pues se le impuso dar explicación a la disparidad que existe entre la vivencia y lo que le acontece al paciente.

 

Primeros resultados del rompimiento con la razón

Dos elementos fundamentales en la respuesta que el individuo en su tierna infancia tiene ante lo que el mundo exterior le impone (realidad) y que la investigación psicoanalítica arroja, son su disposición a evitar el displacer y a la ganancia de placer, así como el modo en el que es orientado en dicho mundo. De esta manera cobra importancia la severidad o complacencia de los progenitores, pues el encuentro con la disposición innata a evitar los estímulos y obtener placer es la cualidad con la que se introyectan las imágenes materna y paterna, de ahí la fuerza que toman las vivencias en donde el individuo fue reprendido: huellas mnémicas que son resignificadas en la vida adulta.

¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 700C6/951 132 8534

[email protected]

 

FACEBOOK:

https://www.facebook.com/Institutodeestudioseinvestigacionpsicoanaliticaac

 

INSTAGRAM:

https://www.instagram.com/ineip.psicoanalisis

 

TWITTER: 

 https://x.com/IneipPsico

 

Vivencia

Una vivencia está cargada de un sinfín de estados afectivos y pensamientos, por lo que pretender extraer conclusiones a partir de sólo lo dicho por el paciente es un error común.

 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.