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Arzobispo de Oaxaca pide a sacerdotes cercanía con su comunidad

Foto(s): Emilio Morales Pacheco
Octavio Vélez Ascencio

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos pidió ayer a los sacerdotes conservar su gusto espiritual de ser pueblo para que no se apague su pasión por el Señor Jesús.

“Es algo prioritario en nuestro ser de ungidos por el Espíritu del Señor, la enseñanza del Papa Francisco, sobre nuestro ministerio sacerdotal que es el gusto espiritual de ser pueblo, pero no la relacionen a ninguna ideología, sino como una enseñanza espiritual surgida del Evangelio”, anotó. 

Durante la homilía de la Misa Crismal de la Semana Santa, concelebrada con el obispo auxiliar, Luis Alfonso Tut Tún y sacerdotes de la jurisdicción eclesial, en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, afirmó que los presbíteros necesitan tener pasión por el Señor Jesús y por su pueblo para no apagarse el gusto espiritual de ser parte de ese pueblo.

“Y esto nos obliga a acercarnos y a comprender a los demás, a aprender a tocar las llagas de la miseria humana”, anotó.

Por esto, aseguró que los sacerdotes no deben ser espectadores de la comunidad y de algo que les pasa a los demás, pues necesitan ser los primeros en ser conscientes que todos vamos a la misma barca.

“Los sacerdotes son hijos del mismo pueblo, respiran el mismo aire, no viven fuera de sus parroquias, permanecen ahí siempre para estar disponibles a servir y sólo se alejan de su territorio parroquial en cumplimiento de otros deberes eclesiales”, aseveró. 

Sostuvo que cuando el sacerdote empieza a perder el gusto de ser pueblo, empieza a condenar, a subrayar los defectos y los males de su pueblo y a ausentarse, se ciega para ver la belleza del corazón humano del pueblo puesto bajo su cuidado pastoral.

“Cuánto quisiera que ustedes enseñaran este gusto espiritual de ser pueblo a sus colaboradores más cercanos en la parroquia, pienso en las secretarias o secretarios; es mi deseo que las oficinas parroquiales y también las oficinas de la Curia de la Arquidiócesis no sean aduanas pastorales que impidan acercarse a Dios Padre misericordioso”, agregó.

Expuso que en nombre de Dios, no se puede maltratar o rechazar a quienes acuden a las oficinas parroquiales, pues en muchas ocasiones no cumplen los requisitos para los sacramentos divinos o los servicios parroquiales solicitados. 

Tengan misericordia, tengamos misericordia”, apeló.

Observó que la santidad de Dios no se defiende con regaños o malos tratos, porque se defiende con la santidad del trato de los sacerdotes, pues así se encamina a la santidad al pueblo bajo su cuidado pastoral.

Entréguense con toda confianza y con generosidad a su ministerio sacerdotal”, recalcó.

Además, subrayó que la caridad pastoral brota del sacrificio eucarístico y exige a todos los sacerdotes, si no quieren correr en vano, trabajar siempre en el vínculo de la comunión con los obispos y los demás hermanos en el sacerdocio.

De la misma manera, resaltó que la Iglesia, y especialmente los sacerdotes, en virtud de la fe y del amor, están llamados a estar al lado de quienes sufren enfermedad, atendiéndolos con prontitud y con la unción sacramental darles testimonio del amor y de la bondad de Dios.

Aparte de esto, destacó que los sacerdotes deben ser profetas de la esperanza para construir y reconstruir templos, ayudar a mejorar las poblaciones de nuestras parroquias y ante tantas tragedias y dramas de los fieles, porque la esperanza en Dios es la única esperanza que no defrauda.

Del mismo modo, exhortó a los sacerdotes a atender y anunciar la buena nueva del Evangelio entre los adolescentes y jóvenes para que sean atraídos por el Señor ante las escasas vocaciones sacerdotales.

“Cada uno de ustedes deben crear un terreno fértil para el seguimiento de Cristo en el territorio de la Arquidiócesis”, señaló.

Vázquez Villalobos también llamó a los sacerdotes a entregarse de manera incondicional a la grey de Dios, a dar su testimonio de servicio amoroso al señor Jesús y a su Iglesia, a su concordia fraterna y a su celo por la evangelización de los fieles bajo su cuidado, porque son el factor primero y más persuasivo de fecundidad vocacional

“Es un testimonio sellado con la opción por la cruz, acogida en la esperanza y en el gozo pascual”, terminó.

 

Misa Crismal

*En la celebración, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos consagró el Santo Crisma y bendijo los santos óleos para los enfermos y el bautismo.

*Los sacerdotes de la Arquidiócesis hicieron la renovación de sus promesas que hicieron a Dios el día de su ordenación.

*El arzobispo Pedro Vázquez Villalobos conmemoró el 46 aniversario de su ordenación sacerdotal sucedida el 15 de abril de 1979 en la Basílica de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, Jalisco.

 

"Los sacerdotes son hijos del mismo pueblo, respiran el mismo aire; no viven fuera de sus parroquias, permanecen ahí siempre para estar disponibles a servir y sólo se alejan de su territorio parroquial en cumplimiento de otros deberes eclesiales... Es mi deseo que las oficinas parroquiales y también las oficinas de la Curia de la Arquidiócesis no sean aduanas pastorales que impidan acercarse a Dios Padre misericordioso”.

Pedro Vázquez Villalobos, arzobispo de Antequera-Oaxaca

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