Las calles de San Juan Bautista La Raya, en los Valles Centrales de Oaxaca, se llenaron de color, música y tradición con la celebración de la octava del carnaval, una festividad con más de cien años de historia en la comunidad.
Previo a la Cuaresma, los diablos irrumpen en las calles entre risas y el sonido del chicote, marcando el inicio de esta emblemática fiesta. Hugo Aguilar Blas, agente municipal de San Juan Bautista La Raya, destacó que este evento permite a la comunidad salir a disfrutar y liberar energía en un ambiente de alegría y tradición.
Entre risas, música y el sonido del chicote, San Juan Bautista La Raya vivió la octava del carnaval, una tradición centenaria que llena de color sus calles. Diablos, parodias y disfraces dieron vida a esta celebración que une a la comunidad.
Vía: Citlalli López (@Citlali_Lopez_) pic.twitter.com/03aGXSh6fJ— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) March 9, 2025
La celebración comienza semanas antes de la Cuaresma, con el miércoles de ceniza, cuando los diablos recorren las principales calles del pueblo. Posteriormente, se realiza la tradicional parodia "chusca", una representación satírica del miércoles de ceniza, que, aunque con un tono humorístico, mantiene un respeto hacia la fe católica.
El carnaval se repite el domingo posterior al miércoles de ceniza. Así, desde la mañana, los diablos salen de distintos puntos del pueblo para reunirse por la tarde en un gran recorrido, donde se suman personas disfrazadas de novios, quinceañeras e incluso de personajes emblemáticos de la comunidad, como comerciantes o figuras reconocidas, en una especie de homenaje a su vida cotidiana.
