El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no es una celebración. Es una jornada de lucha en la que las voces de sobrevivientes de violencia y de víctimas indirectas resuenan con más fuerza para recordar que aún existen deudas pendientes con la vida y la justicia de las mujeres.
Gabriela era solo una niña cuando se vio obligada a luchar por su vida y por justicia. Víctima de violación, enfrentó una batalla legal de ocho años. Aunque su agresor fue sentenciado a 18 años de prisión, su caso evidencia que la justicia no siempre significa reparación.
Tras ocho años de proceso, el 12 de febrero de 2025, J. D. G. R., exregidor de obras del municipio de San Jacinto Amilpas fue declarado culpable del delito de violación agravada.
“Una sentencia no es el final feliz del cuento, no lo es. No sé si la justicia me queda debiendo porque, al final, hicieron su trabajo. Pero, ¿quién me devuelve mi infancia? Eso fue lo que se perdió. Definitivamente no es un final feliz, pero era lo correcto: denunciar”, expresa.
Para Gaby, hablar y denunciar ha sido fundamental, pero reconoce que para las víctimas o sobrevivientes de violencia sexual no es algo fácil.
“Me gustaría decir 'hablen', pero da mucho miedo. No es fácil. Aunque yo lo haya vivido, sé que no es fácil decir 'hablen', pero es necesario. Cuando logré hablar, sentí una descarga en mi cuerpo”, comparte.
Gaby tenía 16 años cuando decidió denunciar, aunque no porque dudara, sino porque no sabía qué hacer con su vida.
“Hablar y denunciar fue lo mejor que pude hacer. Hoy que tengo un hijo, me siento tranquila porque este sujeto está detenido. Pero sigo con miedo porque un día va a salir y temo que quiera venganza”, confiesa.
A lo largo de todo el proceso penal su madre fue un gran apoyo, la llevó a denunciar y la acompañó en las terapias, aunque estas también fueron un proceso doloroso.
Desde la denuncia, enfrentó interrogatorios y revisiones que la hicieron sentir atacada. Recuerda que, en una ocasión, le pidieron que usara dos muñecos para explicar la violencia sexual que sufrió, algo que describe como horrible.
Pasó por momentos en los que quiso rendirse, pero a pesar de la fatiga emocional continuó asistiendo a sus audiencias y terapias. “Es agotador, porque tienes que solucionar algo que tú no hiciste”, explica.
La sentencia de su agresor fue menor a la esperada y, además, se le descontará el tiempo que ya ha pasado en prisión. “No le dieron la pena máxima porque para la justicia el agresor 'debe salir útil para la sociedad'. Eso me parece injusto porque él no tiene ni un poco de arrepentimiento”, reflexiona.
Llevo cinco meses de tortura
Otra es la lucha de Aracely Martínez. Ella perdió la calma el 4 de octubre de 2024 cuando su hija Sandra Domínguez fue desaparecida. “Han sido cinco meses de tortura. ¿Cuánto más voy a seguir viviendo esto?”, expresa con el peso del dolor en su ser.
Día y noche Aracely espera una llamada telefónica que le de noticias sobre el paradero de su hija, activista mixe que dio acompañamiento a varias mujeres víctima de violencia, incluso llevó su propio caso por la difusión de su imagen en el chat Sierra XXX y Megapeda creado por funcionarios públicos.
Entre las personas señaladas estaba D. V. J., exfuncionario del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas y coordinador de Delegados de Paz Social en el gobierno del Estado de Oaxaca del actual gobierno. También en 2023, Sandra Domínguez acompañó en su denuncia por violencia familiar a Aracely Cruz Jiménez, hoy diputada federal en contra de D. V. J.
Hasta el momento las respuestas que busca la madre de Sandra no llegan, por ello salir a las calles y gritar por la presentación con vida de Sandra, se ha vuelto una acción imprescindible en su vida hasta lograr que su hija regrese a casa.
Las calles son nuestras
Como parte de las actividades del 8M, en Oaxaca se realizarán marchas en la Mixteca, Papaloapan y Valles Centrales. Las actividades también incluyen círculos de intercambio de saberes y proyección de documentales.
Las colectivas y organizaciones que integran Mujeres Oaxaqueñas Tejiendo Comunidad realizarán una Campamenta Feminista, en donde efectuarán círculos de reflexión sobre la lucha autónoma de las mujeres, sus derechos, la salud de niñas y mujeres, la defensa del territorio y el acceso a una alimentación sana y nutritiva. La cita es el sábado 8 de marzo de 2025 en el Zócalo de Oaxaca, a partir de las 16:00 horas.
Además de los círculos de diálogo, habrá una proyección de documentales sobre los derechos y luchas de las mujeres, así como un espacio de micrófono abierto para compartir música y poesía.
Mientras tanto, a través de la cuenta Feministas Oaxaca, otra convocatoria invita a participar en la marcha conmemorativa, cuyo punto de partida será la Calzada Porfirio Díaz, antes de llegar a FONAPAS, a las 15:00. “Por nuestras vidas, derechos y libertad”, destacan en su llamado.
La marcha separatista por el 8 M saldrá a las 16:00 horas del Panteón General. En ésta estarán aglutinadas madres de víctimas de feminicidios.
“Una sentencia no es el final feliz del cuento, no lo es. No sé si la justicia me queda debiendo porque, al final, hicieron su trabajo. Pero, ¿quién me devuelve mi infancia? Eso fue lo que se perdió. Definitivamente no es un final feliz, pero era lo correcto: denunciar”.
Gabriela
