Pasar al contenido principal

Lecturas para la vida: El Huésped de la soledad

A primera vista El Huésped parece contar una historia muy simple.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Antía Alfonso

A primera vista El Huésped parece contar una historia muy simple: una entidad llega a una casa habitada por dos mujeres y sus niños, apenas por el esposo, siempre ausente como en tantos otros hogares. Desde su llegada este ser atemoriza a los miembros de la familia tan solo con su presencia, a todos menos al hombre, quien lo invitó a la casa y el único que defiende su inofensividad, o más bien, que ignora el peligro que éste supone.

Desde el principio se plantea la incógnita de cómo es el ente, pero eso es lo que menos importa. Basta con saber que tiene ojos amarillos, que ocupa el cuarto más oscuro y que todos se rehúsan a mirarlo. La protagonista habla de sus intentos vanos de expulsar a la criatura ante la necedad de su esposo, quien desestima sus súplicas, y a le da a ella misma el valor de un mueble. La mujer también cuenta el aislamiento del que es presa viviendo en un pueblo al borde de la desaparición, sin ningún contacto humano más allá del que le ofrecen los demás habitantes de la casa, igual de solos que ella. Es, en sus propias palabras, una huérfana.

 

La impotencia atraviesa las páginas y envuelve al lector la mayor parte del relato, así como el recelo ante lo que no se dice, las palabras que no se escribieron. El cuento de Amparo Dávila va más allá de la anécdota. Si bien tiene una estructura lineal, presenta con sutileza una metáfora profunda al miedo, la violencia y la intimidación que vive la narradora, al  igual que tantas otras mujeres. No importa la forma en la que El Huésped se ve porque no es más que un desdoblamiento del esposo, la materialización de una relación rota y violenta que debe dejarse morir antes de que lo destruya todo a su paso. 

Esta es sólo una de las tantas interpretaciones que pueden darse a la historia, pero algo es seguro, cualquiera ha experimentado alguna de las muchas sensaciones que en tan pocas palabras expresa Dávila. En otras palabras, cada quien tiene sus propios fantasmas y vive con su propio huésped.

[email protected]

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.