De cada 10 vacunas contra influenza que recibieron los Servicios de Salud de Oaxaca para esta temporada estacional, sólo han logrado aplicar seis.
El resto debe suministrarse antes del próximo 31 de marzo, que concluye la Jornada Nacional de Vacunación que inició el pasado 15 de octubre.
De acuerdo con cifras de los Servicios de Salud al corte del 10 de enero, se reportan como aplicadas 335 mil 26 dosis, lo que equivale al 57.6 por ciento de la meta.
La jornada de esta temporada tiene el lema Renueva tu fuerza: ¡Vacúnate! y cuenta con 580 mil 744 dosis que envió el Gobierno Federal.
En estos tres meses Ofelia no ha acudido a ninguno de los 177 puestos de vacunación fijos y semifijos con los que cuentan los Servicios de Salud de Oaxaca.
“Iré mañana”, dice al preguntarle si como persona adulta mayor ya recibió la dosis que previene complicaciones con los pulmones, en caso de enfermar de influenza.
Su hija Estela, quien vino a visitarla unos días, es quien explica que en la anterior jornada recibió la vacuna desde octubre porque ella se encargó de llevarla.
“Mi mamá es hipertensa y cada mes debe ir a chequeos y por medicamentos, ahí siempre aprovechamos para que le apliquen la vacuna en cuanto vemos que habilitan el puesto, pero por mi trabajo ya no vivo con ella y ahora me voy enterando que no se ha dado el tiempo de ir”, lamentó Estela.
La vacuna contra la influenza se puede administrar junto con la que previene complicaciones por COVID-19, de la cual se recibieron 122 mil 380 dosis porque tiene menor demanda.
De la vacuna de COVID-19 de fabricación cubana se han aplicado 71 mil 785 dosis, pero personas como Isabel no consideran un refuerzo, contrario a lo que ocurrió en 2021, cuyos hijos hasta durmieron afuera del gimnasio de la UABJO para asegurarse que la recibiera.
“Fui a que me pusieran la vacuna contra la influenza el mes pasado, pero no quise la de COVID-19”, reconoce una señora de 70 años que sigue aplicando alcohol en billetes y monedas y usando cubrebocas para no contraer alguna enfermedad respiratoria.
“Vivo sola y si me enfermo, quién me va a cuidar”, describe. En 2021, segundo año de la pandemia, la demanda de la vacuna contra la influenza fue mayor.
