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Por maternidad despide Cónsul de Guatemala en Oaxaca a empleada

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

El 2 de enero de 2025, al culminar su licencia de maternidad, Inelva Miguel se presentó a su centro de trabajo, el Consulado General de Guatemala en Oaxaca, para retomar sus labores. Por instrucciones del Cónsul, Persy Gerardo Rolda Batres, le fue negada la entrada y posteriormente éste le hizo saber que su contrato había terminado. 

De acuerdo con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), en México el despido por embarazo o maternidad sigue siendo uno de los actos de discriminación más frecuentes. Con diez años de antigüedad en su empleo, Inelva, indígena zapoteca, fue colocada dentro de las estadísticas. 

Inelva comenzó a laboral en octubre de 2014 en el consulado. Su contrato había sido renovado de manera anual desde entonces. A partir del 2019 le fue otorgado seguridad social e incremento de días de vacaciones. 

“El año pasado me embaracé. El 11 de octubre me fui de incapacidad, ésta terminaba el 3 de enero. Yo me presenté el trabajo el 2 de enero con la intención de firmar mi nuevo contrato, pero en la puerta me dice el policía: no puede pasar”.

Después de una espera de más de 40 minutos fue recibida por el cónsul quien le informó de su despido. El argumento planteado es que ella era una persona capaz e inteligente con la facilidad de encontrar algún otro trabajo.

“Ellos no pensaron en que tengo una recién nacida. No tuvieron ni siquiera el valor de avisarme con tiempo ni darme los motivos o circunstancias de mi despido. Yo nunca tuve una queja. Llevaba diez años trabajando ahí”, exclamó.

Inelva explicó que su despido fue la culminación de una serie de actos de acoso sexual que enfrentó desde la llegada del Cónsul Roldán Batres en enero de 2024. “Yo no vi la gravedad de las acciones de ese señor”.

Al inicio -relató- sólo eran invitaciones a comer, posteriormente intentaba hacer contacto físico con ella y después realizar expresiones incómodas. Por unos meses, señala el acoso cesó debido a la llegada de una estudiante que realizaba sus prácticas profesionales y sobre quien se enfocó el acoso del cónsul de 73 años de edad. 

Al culminar su tiempo de servicio, asegura que el acoso regresó hacia Inelva, quien para entonces ya estaba embarazada.

Cansada de soportar los comentarios y lo que dijo eran “intentos de tocarla”, Inelva puso un alto y desde ese momento el cónsul “comenzó el hostigamiento laboral” hasta llegar al despido. 

Entre 2017 a septiembre del 2022, el Conapred recibió un total de 275 quejas y reclamaciones calificadas como presuntos actos de discriminación relacionados con el despido por embarazo. La mayoría de éstas (84%) por parte de empleadores/as particulares.

Inevla señaló que, a pesar de esta grave discriminación, existen vacíos para poder sancionar al cónsul debido a la inmunidad diplomática con la que cuentan. 

Lo anterior deja en la indefensión a las mujeres que laboran en el consulado y a quienes realizan sus prácticas profesionales.

“Ellos tienen inmunidad diplomática, eso significa que están exentos de muchas cosas, por ejemplo, si ellos llegaran a atropellar a alguien en la calle la policía no los puede detener hasta que se les inicie un juicio y se les quite la inmunidad”, resaltó. 

 

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